martes, 20 de febrero de 2018

Aprendiendo a escuchar las señales de advertencia.


¡Que nadie se entere!, es una frase que arrastra más peligro que una carreta cargada con dinamita. La falta de transparencia nunca debe justificarse como ‘prudencia’, normalmente debe leerse como deshonestidad y un serio peligro a nuestra integridad y a los intereses de nuestra empresa, familia, comunidad y aun nuestra vida.

¿Cómo nos arreglamos?, casi te puedes imaginar con esta frase al agente de tránsito después de que te atrapó en una maniobra prohibida, lamentablemente no se limita a esa esfera de la vida. La manera en la que operan las administraciones públicas de muchos de nuestros países en América Latina está íntimamente ligada a la corrupción, al grado que cada día es más abierto el pago ilegal a funcionarios por la gestión de permisos y trámites.

¡Todo el mundo lo hace!, es una frase que parece un argumento contundente; ’si todos lo hacen, entonces ‘no debe estar tan mal’ —parece indicarnos—, pero nada más fuera de la realidad. Para empezar ‘todo el mundo’ sería el 100% de las personas, y eso sólo sería válido si se tratara de comer, respirar u otras necesidades biológicas.

El libro de los Proverbios (Prov. 5:3) nos advierte acerca de las palabras que nos engañan si las creemos, son esas frases que nos arrojan a poner en riesgo nuestra integridad y quieren dar pie a nuestra falta de firmeza y responsabilidad.

Para reflexionar: La conciencia recta es la alarma que detecta la falta de integridad que quiere sacudirnos.


Edgar Medina. Monterrey – México.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Todo tiene su tiempo





Todo tiene su tiempo (momento oportuno), y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés 3:1-9). El tiempo está ligado a la oportunidad de vivir, aprender y hacer.

La vida del hombre está compuesta de variadas y heterogéneas situaciones; y en muchos casos opuestas: alegría – tristeza, trabajo – descanso, triunfos – fracasos, nacer – morir, hablar – callar, entre otros. La vida nos toca con sus extremos. Y en ambos extremos necesitamos aprender a vivir, y sacar provecho de cada circunstancia que nos toca vivir. 

La vida necesita, entonces, ser aceptada como es, como se presenta, pues no se tiene control sobre todo lo que acontece en nuestra vida. Y es precisamente esa variedad de experiencias lo que le infunde a la vida su riqueza. ¿Cómo, pues, apreciar el descanso sin haber experimentado la fatiga del trabajo? ¿Cómo reconocer el momento de triunfo, sin haber experimentado algún obstáculo y fracaso? ¿Cómo valorar la salud, si nunca se ha estado enfermo? 

Si entendemos que así es la vida, tendremos la sabiduría y la fuerza para vivir cada situación que de turno nos toque experimentar, obteniendo así provecho de cada circunstancia. Entonces, cada experiencia humana cobra sentido. Ninguna experiencia es desdeñable. 

En la vida, cada cosa tiene su tiempo: oportunidad, ocasión. Hay un tiempo propicio para todo. Puede que alguna de las cosas que nos acontezca nos desagrade, pero en vez de renegar y rehusar vivirlas (lo cual no es opcional), recordemos que es el tiempo para que eso nos ocurra, en lugar de pensar que no debiera pasarnos. 


Para reflexionar: De cada circunstancia y experiencia que nos toque vivir podemos sacar un aprendizaje.

Arnoldo Arana. Valencia - Venezuela.

viernes, 9 de febrero de 2018

El Factor Mentor



Kongō Gumi Co., Ltd., una constructora japonesa, fue hasta el año 2006 —en el que fue absorbida por otra compañía— la empresa más antigua en operación en el mundo de la que se tiene registro. Su origen se remonta al año 578 de nuestra era.
 Consolidar una empresa y hacerla trascender a través del tiempo no es tarea sencilla. Desde esta perspectiva debe llamarnos la atención la capacidad que han tenido algunas organizaciones humanas de superar la barrera del tiempo. En las enseñanzas de Jesucristo se destaca el sistema que los judíos usaron para comunicar la esencia de su fe de una generación a otra: el discipulado. Jesús está dispuesto a ser el maestro de cualquiera que quiera seguirlo, pero aclara que sus seguidores debían de amarle más que a cualquier:

1.  Persona «Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo» (Lucas 14:26).
2.  Propósito «Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo» (Lucas 14.27).
3.  Posesión «Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo» (Lucas 14:33).

Hoy, en muchas empresas se ha comprendido la importancia de trascender a través del Factor Mentor, es decir, de comunicar la visión, los valores y el espíritu institucional de una generación a otra.

Para reflexionar: El único negocio que nunca quebrará es aquel al que se refirió Jesús cuando expresó: «…es necesario que me ocupe de los negocios de mi Padre» (Lucas 2:49).

Edgar Medina, Monterrey - México.

martes, 30 de enero de 2018

Estabilidad Matrimonial y Éxito Empresarial




Los autores de liderazgo Bennis y Nanus (1995) entrevistaron a 60 directores ejecutivos de éxito de empresas reconocidas, tratando de conseguir los factores comunes que facilitan el éxito. La data fue conclusiva sobre los únicos aspectos en común, y se relaciona con la perdurabilidad ejecutiva y la estabilidad matrimonial. Según los autores, los ejecutivos se destacaban por tener 22,5 años en promedio al servicio de una misma compañía y por creer firmemente en la entidad del matrimonio. De allí es posible entonces inferir que la perdurabilidad empresarial, la estabilidad matrimonial y el éxito ejecutivo van de la mano. Al fin y al cabo, ¿Quién puede ejercer bien su liderazgo en su empresa o profesión si tiene conflictos fuertes y constantes en el hogar? Casi nadie. Según la autora J. Meyer, “La estabilidad emocional desata la habilidad”, refiriéndose a que es difícil poner plenamente a producir nuestros dones, capacidades y talentos si estamos emocionalmente desajustados. Dios ha creado la institución del matrimonio entre un hombre y una mujer para que ambos puedan co-crear un ambiente emocional, espiritual y relacionalmente sano y estable (aunque no perfecto); y por consiguiente, ese ambiente facilite y optimice la gestión de ambos en sus ámbitos de actividad. El hogar ha de ser el sitio al que sus miembros corren para conseguir confort cuando las cosas afuera están difíciles, no del que huyen para buscar desahogo afuera. Es el hogar donde el alma ha de cargar sus baterías, nutrir su esperanza, conseguir complemento y anclar su sosiego relacional. Cuando alguien valora el matrimonio lo demuestra con hechos cotidianos de cuidado, inversión y afecto; sin embargo, muchos empresarios y profesionales no valoran la importancia del balance trabajo-familia y luego pagan sus consecuencias; otros lastimosamente no ven la maravillosa correlación entre la familia bien cuidada y la vida empresarial bien posicionada.

Para reflexionar: Cuando siembras bienestar en tu hogar, cosechas estabilidad y éxito en lo empresarial/profesional.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

jueves, 18 de enero de 2018

Generosidad Intencional



Todo empresario o profesional cristiano, en esencia, tiene al menos cuatro asignaciones centrales: dar a conocer su fe, trabajar con excelencia, generar transformación en su industria y ser generoso. Si bien todas las asignaciones son de gran relevancia, referiremos a la generosidad. La generosidad es quizás el área más malinterpretada, debatida y desaprovechada por cualquier gestión en cristiandad. La generosidad ha de ser explorada bíblicamente, examinada en su contexto cultural, y aprovechada para confrontar paradigmas ancestrales nocivos de gestión personal y empresarial. La expectativa se inicia al saber que Dios bendice a alguna persona con prosperidad económica por encima del promedio en su desempeño profesional o empresarial. Como consecuencia surgen preguntas como: ¿Para qué bendice Dios a alguien con productividad y riqueza monetaria? ¿Para sí mismo o para que de a otros? ¿Con cuánto ha de quedarse y cuanto ha de dar? ¿Tiene acaso una obligación de dar a Dios y/o a otros de esa riqueza? Veamos el ejemplo de Booz, un empresario del sector agrícola referido en el Antiguo Testamento, quien expreso generosidad voluntaria a una extranjera demostrando a través de eso su filosofía empresarial. Es posible ver como Booz decidió dejar (a consciencia) que una trabajadora voluntaria extranjera tomara del residuo intencional o de lo que “dejaban caer a propósito” los colaboradores de Booz. Si bien las “mejores prácticas empresariales” acusarían a Booz de despilfarrador, he aquí más bien un líder empresarial que planificaba la generosidad, instruía a sus colaboradores al respecto y generaba provisión de bendición para esta mujer con actitud laboriosa y humilde. Booz de esa forma se labro una cadencia de bendición de parte de Dios en su vida.


Para reflexionar: ¿Eres generoso? ¿Por iniciativa propia o por solicitud ajena? ¿Esporádica o sistemáticamente?

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

jueves, 11 de enero de 2018

Fe Prestada


¿Alguna vez has ayudado a alguien cuya fe estaba prácticamente en cero? ¿Alguna vez has estado con tu fe en cero y has tenido que ser ayudado? Varios estudios afirman que a los empresarios y profesionales “exitosos” les cuesta pedir ayuda, aunque la necesiten desesperadamente. El orgullo, la ambición de prestigio, y la arrogancia hacen que muchos empresarios no reconozcan que necesitan ayuda en algún área o momento de vida. En otros casos, la falta de tener a alguien de confianza a quien acudir o el miedo de hacerlo pueden evitar también que vaya a buscar ayuda. En tiempos de crisis, de dificultades, es preciso recordar el proverbio africano que dice: “Si quieres ir rápido ve solo, si quieres ir lejos ve acompañado”. Es precisamente en esos momentos cuando más se precisa usar los vínculos de fe con otros empresarios y profesionales; pero es paradójicamente cuando menos se echa mano de ese recurso. En una ocasión entre cuatro hombres llevaron a un paralitico a Jesús, con la expectativa de que Jesús hiciera algo para sanarle. Ante la multitud presente, estos cuatro fantásticos amigos tuvieron que actuar creativa y osadamente por su amigo, abrieron un hoyo en el techo para tan solo llevarle delante de Jesús. Es interesante ver que fue la fe de ellos lo que Jesús vio (v.5). Ellos prestaron su fe a su amigo para que fuese sanado, y le llevaron adonde el mismo no podía ir (aunque quisiera). Qué bueno que no parece haberse resistido, solo aceptó ser llevado por sus amigos ante Jesús y eso activó un milagro de sanidad. Cuando tienes una situación personal, familiar o profesional de la que no pareces poder salir solo, siempre es valioso contar con amigos que te lleven a Jesús, quien si puede intervenir positivamente en tu vida.

Para reflexionar: Ante cualquier condición de dificultad necesitas amistades que te presten su fe y te lleven a Jesús.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 21 de noviembre de 2017

Frases de Egoísmo en el Mercado




La Biblia apunta a que el ser humano es egoísta por naturaleza, pero también resalta que puede ser transformado. En nuestro argot latinoamericano hay muchos términos y frases que describen el egoísmo en el mundo profesional y de negocios. En derecho se habla de contratos “leoninos” a aquellos en que se pacta que todas las ganancias sean para uno o algunos de los socios y todas las pérdidas para los demás. En México está la frase “Tu pura carne pa’ tus tacos”, refiriendo a que alguien se queda con la mejor parte de algo y deja a los demás por fuera. En esencia el egoísmo implica enfocarse tanto en los intereses propios que no se le añade valor a los demás, y muchas veces incluso se extrae valor de ellos, que es aún peor. Ante momentos de crisis económicas las personas y las empresas tienden a enfocarse en sí mismos y en su propio beneficio; a tal punto, que muchas veces tienden a menospreciar a aquellos a su alrededor que quizás estén en una condición menos ventajosa o más crítica. Cuando alguien es egoístas, sin darse cuenta, como dirían en República Dominicana esta “barriendo pa’ dentro”; es decir, la persona está actuando para su propio bien, sólo tiene en cuenta sus intereses personales. Sin embargo, a la larga, da la impresión de alguien que se hecha a sí mismo el sucio que debería estar sacando. El egoísmo realmente erosiona el alma, y debilita las relaciones. Pero el egoísmo tiene antídoto. El apóstol Pablo exhorta a que “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1ra Cor. 10:14), lo cual más que un esfuerzo contra-natura, realmente es un acto subsecuente de una relación personal con Dios. Cuando el evangelio de la gracia de Jesucristo alcanza a una persona en el mercado, su poder regenerador puede hacer que un egocéntrico profesional o empresario se convierta en un desprendido servidor de otros en nombre de Cristo.

Para reflexionar: La madurez espiritual del cristiano, en lo horizontal, implica gravitar progresivamente de servir al ego a servir a otros.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.