martes, 10 de julio de 2018

Corregir es instruir




Corregir es instruir y no sólo castigar y penalizar. La palabra instrucción implica disciplina, enseñanza e instrucción. Apunta al todo el proceso disciplinario-educativo con miras a generar información-formación-transformación. Busca generar cambios positivos en las personas; es decir, que las personas maduren, crezcan, rectifiquen y mejoren sus comportamientos, que se aparten de los malos caminos. El sabio Salomón nos anima a ser sabios y prontos en aceptar la reprensión, y en brindarla a aquellos que amamos. Esto precisa asumir una actitud de corregible o enseñable. El hombre humilde es más proclive a aceptar la reprensión y corrección que el altivo y soberbio. El soberbio y altivo toma el consejo y la corrección como un ataque o afrenta, no importa que haya sido dada con amor y tacto, porque su propia arrogancia le impide ver sus propios errores y reconocer la necesidad de instrucción y corrección. Una parte muy importante del ejercicio del liderazgo es corregir a nuestros colaboradores, para que sean mejores en lo que hacen y son. Pero también es tener apertura para ser corregido. La voluntad de ser corregido y permanecer enseñable es una característica importante que distingue a los sabios de los necios, e identifica a los buenos líderes.

Para practicar la corrección se requiere:

  • Humildad: para aceptar que quien reprende no está por encima del otro, y que también se puede equivocar.
  • Serenidad: para decir las cosas en la forma apropiada, que no genere conflictos ni enojos con la persona reprendida.
  • Amor y calidez: para corregir con amabilidad y consideración, con respeto y comprensión; para proceder con empatía.

Para Reflexionar: “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto” Proverbios 27:5.

Arnoldo Arana. Valencia - Venezuela.




lunes, 2 de julio de 2018

El tiempo es oro




¿Invierte usted su tiempo en forma efectiva? ¿Su tiempo se invierte en sus principales prioridades? Nuestra vida es fugaz. Dice la Biblia  que la vida del hombre “es neblina que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14). Por eso es tan importante saber a dónde va nuestro tiempo. No sólo transcurre nuestro tiempo, sino que con él transcurre también nuestra vida. Cuando desperdiciamos nuestro tiempo, también estamos desperdiciando nuestra vida. Cuando el tiempo se nos escapa de las manos, con él se escapa también la vida. Tenemos una sola vida, por lo que tenemos que vivirla con sabiduría. Las personas que adquieren sabiduría saben a dónde va su tiempo. Parte de esa sabiduría está relacionada con saber usar el tiempo correctamente.

El tiempo es también el recurso más escaso y el que más limita nuestro desempeño; es totalmente irremplazable. Nuestra oportunidad de hacer cosas, de alcanzar metas, de lograr una visión, tiene un límite; ese límite es impuesto por el tiempo. No podemos estirar la cantidad de tiempo del que dispone cada día, ni almacenarlo o fabricarlo. A diferencia del dinero, la tecnología, o la fuerza laboral que son recursos más flexibles, el tiempo es absolutamente inelástico. No podemos recuperar el tiempo perdido. Disponemos, pues, de un tiempo finito y limitado para cumplir nuestro propósito en la vida, por lo que necesitamos ser diligentes y responsables en la gestión del mismo. Aprender a gestionar en forma efectiva el tiempo constituye una de las prioridades más importantes para un líder.

Para Reflexionar: “Si en verdad amas la vida no derroches tu tiempo porque éste es la materia prima de la cual la vida está hecha.” Benjamín Franklin.

Arnoldo Arana. Valencia - Venezuela


jueves, 28 de junio de 2018

Gestión de la espiritualidad



El énfasis que conviene hacer en la vida gira alrededor de dos dimensiones expresadas por Salomón en Eclesiastés 12:13-14, y son: Teme a Dios (cultiva tu espiritualidad) y guarda sus mandamientos (cultiva tu carácter). Estas dos dimensiones son inseparables. Lo espiritual afecta el desarrollo del carácter; y la forma como se gestiona la vida (pensamientos, emociones y voluntad) facilita y conecta con la dimensión espiritual. El rey Salomón opinaba que el verdadero éxito, la verdadera satisfacción y el verdadero sentido de la vida, van de la mano con la práctica de la espiritualidad. La fortaleza y poder de una persona tienen su fuente en su espiritualidad. Su fuerza interior fluye de su carácter; y éste, a su vez, se alimenta de su espiritualidad. Podemos comparar este proceso al de un árbol. La raíz del árbol es el medio por el que la planta puede obtener del suelo los nutrientes y el agua que necesita para alimentarse, crecer y fructificar. El fruto del árbol (calidad, pureza) es determinado por la raíz, pero ésta necesita del suelo circundante para tomar el agua y los nutrientes. Y el comportamiento y las actitudes del hombre son determinados por su carácter. Lo que es la raíz al árbol (canal de sustento y estabilidad), lo es el carácter al hombre (identidad propia, conciencia de sí mismo, valores, emociones, voluntad). Ahora, es su espiritualidad (su profundidad y madurez espiritual) lo que le da vida a la raíz (su carácter).


Para reflexionar: Cuando cultivamos nuestra espiritualidad, nuestro carácter se fortalece. Por el contrario, cuando nos apartamos de nuestras raíces espirituales, las debilidades de nuestro carácter se hacen evidentes. 


Arnoldo Arana. Valencia - Venezuela

miércoles, 13 de junio de 2018

Carácter: Más Valioso que el diamante (Parte 2)




La palabra diamante significa etimológicamente inalterable, lo que no es nada sorprendente dada su muy elevada dureza, índice 10 en la escala de dureza Mohs, que va de 1 a 10. El diamante es un mineral compuesto de carbono puro cristalizado, es la piedra preciosa cuya composición es la más simple. El cristal de diamante se habría formado por la repetición y el apilado en las 3 direcciones del espacio de átomos de carbono. Cada átomo está vinculado, enganchado a otros por enlaces muy fuertes y muy cortos. Ahora bien, ¿Cómo se relaciona el diamante con el carácter? El carácter refleja los comportamientos inalterables y predecibles de una persona, son las reacciones naturales de un individuo, por ejemplo la puntualidad, humildad o generosidad. También el carácter es una composición de acciones simples repetidas consistentemente a lo largo del tiempo; por ejemplo, llegar a tiempo siempre, te convierte en una persona puntual. Es simple. Cada acción del individuo corresponde a una cualidad de carácter que el individuo posee. Se perdona una ofensa porque en el corazón de esa persona habita la cualidad del perdón. Por otro lado, aunque también el grafito está compuesto por carbono, es un mineral blando. Al contrario que el diamante sus átomos están bastante alejados unos de otros y están débilmente vinculados. En este sentido, cuando nuestras acciones son inconsistentes muestran entonces debilidad de carácter. Ser consistentes con nuestras convicciones reflejará acciones predecibles, las cuales a su vez mostrarán quienes verdaderamente somos, es decir, mostraran nuestro carácter.

Para reflexionar: “Siembra un pensamiento, cosecharás una acción, siembra una acción, cosecharás un hábito, siembra un hábito, cosecharás carácter, siembra carácter y cosecharás tu destino”

Julio César Acuña, Quito - Ecuador.

Carácter: Más valioso que el diamante (Parte 1)




Los avestruces son atraídos por las cosas brillantes, al igual que el ser humano. Por esto el oro y los diamantes nos llaman tanto la atención. Para calificar un metal precioso no sólo se puede utilizar el término “raro”, sino también natural, brillante y dúctil. Un metal precioso debe poseer un alto punto de fusión, una baja reactividad, y lo más importante, no debe ser radiactivo. Igualmente, para valorar a un hombre o a una mujer como preciosos, se precisa un alto nivel de consistencia, una baja reactividad y lo más importante un buen carácter. Según la International Association of Character Cities, Carácter es “la motivación interna para hacer lo correcto cueste lo que cueste.” El carácter es el predictor más seguro de la conducta futura de cualquier persona, y es por eso fundamental conocer el carácter de una persona en procesos como: contratación, selección de socios, e incluso de pareja. El carácter, como el diamante, debe ser pulido y perfeccionado a través de la creación de hábitos que vayan transformando, paso a paso, los defectos de carácter en virtudes. Un ejemplo seria trabajar en convertir impuntualidad en puntualidad, ira en paciencia, pereza en diligencia, y muchas otras (49) cualidades como las sugiere el Instituto de Carácter.

Para reflexionar: El fruto muestra si un árbol está bien cultivado; así, el argumentar revela el carácter del hombre.

Julio César Acuña, Quito Ecuador.

jueves, 7 de junio de 2018

Gerencia Personal: La dimensión gerencial más importante (Parte 2)




La gerencia personal trata al igual que la gerencia tradicional de cuatro aspectos claves: Planificar, organizar, ejecutar y evaluar. En este caso, no en relación a los recursos y objetivos organizacionales, sino en relación al más importante de los recursos y del más importante objetivo: tú mismo. En la gerencia personal el primer gran paso es tener una buena planificación estratégica, un plan de vida, una hoja de ruta o mapa que dé respuestas claras a preguntas claves, como las que sugiere Sinai Carrasco del Nuevo Entrepreneur:
  • Planificación (¿Cuál es tu plan de vida?)
  • Misión (¿Cuál es el propósito de tu vida?)
  • Visión (¿Dónde quieres llegar?)
  • Valores (¿Cuáles son tus “no negociables” mientras alcanzas tus metas?)
  • Objetivos (¿Qué es lo que quieres alcanzar?)
  • Metas (¿Cómo lo vas a medir y cuando lo vas a lograr?)
  • Estrategias (¿Ya hiciste un mapa, un plan de acción?)
  • Asignación de recursos (¿inviertes tiempo y dinero en lo que quieres alcanzar?)
  • Trabajar en equipo (¿Quiénes serán tus mentores y compañeros de viaje?)
  • Fortalezas (¿En qué te destacas?)
  • Debilidades (¿En qué fallas al querer alcanzar tus objetivos?)
  • Motivación (¿Qué te anima a levantarte todos los días?)
  • Desarrollo de carácter (¿Qué nuevo hábito desarrollarás todos los días para crecer dentro de tu plan de vida?).

Para reflexionar: “Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán” Proverbios 16:3.

Julio Cesar Acuña. Quito - Ecuador.

jueves, 31 de mayo de 2018

Gerencia Personal: La dimensión gerencial más importante (Parte 1)




En Latinoamérica el nivel de ingresos a estudios de postgrado ha crecido mucho en los últimos años. Eso refleja el altísimo interés por la preparación académica y el deseo de alcanzar niveles gerenciales en la carrera profesional. Existen muchas opciones de preparación de tipo gerencial; sin embargo, en casi ninguna de las escuelas de postgrado (incluidas las más prestigiosas) se incluye formación profunda e intencional en “Gerencia Personal”, quizás la más importante de todas las dimensiones gerenciales. El presidente de la compañía China AliBaba (una de las más grandes tecnológicas del mundo), el Sr. Jack Ma, dijo en una entrevista: “Me arrepiento de haber trabajado tanto, y haber pasado poco tiempo con mi familia, si tuviera otra vida, no haría lo mismo”. A pesar de que supo ser un gerente extraordinariamente brillante en los negocios, en una de las dimensiones de “gestión personal” y aparentemente menos estratégica como lo es el balance trabajo-familia, el admitió haber tenido un fracaso. Sin duda, aprender a gerenciar mi propia vida es el examen de grado más importante que un día tendré que dar; y no solo se trata de cuanto logré acumular, se trata más bien de cuantas personas logré inspirar y servir, de que tan buen ejemplo y modelo pude ser para mis hijos, de cuan feliz ha sido mi esposa junto a mí, de cuantas veces hice sonreír a Dios.

Para reflexionar: ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a sí mismo?”

Julio César Acuña, Quito Ecuador