miércoles, 23 de mayo de 2018

Armas Espirituales



¿Sabías que estamos en guerra? Si, independientemente del país donde vivas, tenemos muchas tipos de guerras alrededor nuestro. Las puedes ignorar o desconocer pero están allí. Algunas son externas, en el mundo de los negocios por ejemplo, guerras de precios, éticas, nichos de mercados; en las relaciones: generosidad vs. egoísmo, honestidad vs. codicia, transparencia vs. Mentira; algunas internas, procastinación vs. diligencia, prioridades vs. urgencias, tolerancia vs. enojo, la vida vs. la muerte, materialismo vs. espiritualidad y muchas más. Toda guerra se gana con armas y estrategia. Quisiera poner en tus manos unas armas espirituales no siempre utilizadas, a pesar de ser las más poderosas y estratégicas para todas tus batallas:

1.  Apego a la palabra de Dios. Josué 1:8 dice: “Medita día y noche en el libro de esta ley, teniéndolo siempre en tus labios; si obras en todo conforme a lo que se prescribe en él, prosperarás y tendrás éxito en todo cuanto emprendas.
2. Fé: Después de escuchar directamente las promesas de Dios para ti, debes confiar y creer que estas se cumplirán aunque las circunstancias digan lo contrario.
3.  Oración: Rodillas y rostro en tierra. El genio por excelencia Einstein dijo “nunca un hombre es tan grande como cuando está de rodillas”.
4. Ayuno: 2da de Crónicas 20:3 dice Josafat sintió miedo y decidió acudir al Señor. Así que anunció un ayuno en todo Judá, y la gente de Judá se reunió para pedir ayuda al Señor.”

Para reflexionar: Hijitos, ustedes son de Dios y han vencido a esos mentirosos, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo. (1ra Juan 4:4).

Julio César Acuña, Quito Ecuador.

martes, 15 de mayo de 2018

Liderazgo que Trasciende




Los líderes quieren trascender. Trascender es traspasar líneas, obstáculos o límites que no parecían posible de traspasar. Cuando alguien trasciende es porque en algún momento una razón de gran fuerza le movió, fue decidido e intencional. Los que trascienden se distinguen porque se desprenden de sus aspiraciones personales y deciden vencer obstáculos para sinceramente beneficiar a otros. Eso es precisamente lo que se celebra con el nacimiento de Jesús, lo que celebramos en navidad, que Dios vino de la eternidad al tiempo, que se hizo presente en forma de hombre, y la humanidad pudo verle y conocerle. El apóstol Pablo en su carta a los Filipenses invita a abrazar una forma de liderazgo que implica la personificación del servicio y del acercamiento intencional, él dijo: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Filipenses 2:5-7). La invitación es a notar el ejemplo de Jesús y emularlo. Jesús se hizo cercano, siendo el Dios creador del universo, vino a la tierra y nació en un humilde pesebre, por amor traspasó los linderos que separaban a la humanidad de él y abrió la vía de conexión con él.

Para Reflexionar: "Los hombres desean ser reyes, los reyes desean ser dioses y Dios deseó ser hombre". Autor Desconocido.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

viernes, 11 de mayo de 2018

Oración Empresarial Congruente




Es muy común ver a empresarios y profesionales pedirle a Dios que les vaya bien en su trabajo, en algún proyecto o en algún asunto delicado de vida. Claro, a la final, ¿quién quiere que le vaya mal?; pero tras bastidores, uno se pregunta si por lo que se está pidiendo es loable, licito, agrega valor, si es una iniciativa que perjudica seriamente a otros, si implica explotación laboral, si puede ser hablado públicamente, entre otros asuntos. Algunos quieren hacer las cosas a su manera (muchas veces quebrando códigos bíblicos para la bendición) y aun así le piden a Dios que les bendiga. Otros han consultado a Dios antes de hacer algo y le entregan los resultados. Otros se encomiendan ellos, sus empresas y/o sus profesiones a Dios en tiempo de incertidumbre. ¿Cuál es tu caso? Dios si quiere que lo involucremos en nuestros negocios y le pidamos. Jesús dijo, “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.” (Mateo 7:7). El asunto es saber pedir. Santiago dice: “Y, cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.” (Santiago 4:3) Pedir bien precisa reflexionar que al menos cuente con estas características: que esté libre de egoísmo, que agregue valor a otros, que no rompa expresamente ningún principio Bíblico para la bendición y que sea para glorificar a Dios.

Para reflexionar: Que nuestra oración sea congruente al alinear motivaciones, fundamentos, y propósitos.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

lunes, 30 de abril de 2018

Resiliencia: Donde convergen los tiempos





La resiliencia es la capacidad de aguantar, mantenerse cumpliendo la misión y sostener buen ánimo a pesar de los embates de la realidad. La resiliencia es esa capacidad que nos permite atravesar dificultades y salir fortalecidos. En lo espiritual, la resiliencia está asociada a las capacidades inherentes y desarrolladas desde la vida espiritual que da recursos de abordaje tales como determinación para actuar, fortaleza para soportar, creatividad para resolver, sabiduría para aprender, y alegría para vivir. Para desarrollar resiliencia espiritual se necesita una armonía conjugada entre el pasado, el presente y el futuro de una persona o entidad:

·    El pasado ha de estar liberado, desde el perdón. En una oportunidad un deportista estaba en un momento cumbre de su carrera, listo para su primera prueba olímpica, y le vino a la mente: “¿Será que mi papa me está viendo?” Él no había resuelto un asunto importante con su papa, y justo emergió en su mente en el peor momento. Cualquier episodio pasado o temor que no se aborde, libere o perdone pudiese ser usado en nuestra contra en el momento de la prueba (que es cuando más se necesita la resiliencia), por eso ha de ser abordado previo a las dificultades.

·  El presente ha de anclarse, desde el carácter. La realidad ha de enfrentarse con determinación, capacidad y confianza. Obtener una recarga continua de inspiración y capacidad espiritual es fruto de estar conectado diariamente a Dios por medio de su palabra y de desarrollar un sistema sólido de valores, de información y de relaciones.

·    El futuro ha de asegurarse, desde la esperanza. Zig Ziglar dijo, “Si hay esperanza en el futuro, hay poder en el presente.” Las promesas inalterables de Dios para esta vida y la venidera proveen un sentido de claridad, paz, certeza y esperanza sobrenatural que se traduce en confianza para actuar y alejamiento del temor sobre el porvenir.

La resiliencia es valiosa para abordar la espiral psicológica que abraza al líder en momentos de dificultad, y para eso ha de estar bien sostenida en un pasado bien procesado, en un presente bien abordado, y un futuro lleno de esperanza.

Para Reflexionar: Que bueno es saber que Dios se mantiene firme en el tiempo, no cambia y es fuerte para sostenernos así en dificultades (Hebreos 8:5; Santiago 1:17).

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

viernes, 27 de abril de 2018

Escondite transformador



Lectura: Mateo 6:6

¿Tienes algún sitio al que corres cuando las cosas alrededor se ponen feas? ¿Algún sofá, algún lugar? ¿A dónde vas para recargar fuerzas y/o buscar sabiduría espiritual? La película Cuarto de Guerra muestra interesantemente como una mujer anciana gana grandes batallas espirituales desde un pequeño espacio en su casa que reservaba para la oración intencional, enfocada y continua. Mi esposa trabajó en la coordinación de secundaria de un colegio y cuando las situaciones se ponían complicadas y tensas, ella entraba en un pequeño lugar dentro de su oficina (una zona de lockers) que en algunas ocasiones le hizo invisible ante el mundo por unos breves minutos, era un escondite secreto, era un sitio de oración, de rendición y de búsqueda de sabiduría ante las dificultades cotidianas. Ella hacia un intercambio, allí ella entregaba sus preocupaciones a Dios y salía renovada, en paz y con estrategias; allí entregaba dudas y obtenía certezas; en ese pequeño lugar secreto salieron lágrimas que luego fueron convertidas en diamantes de fe. Jesús dijo que la oración más efectiva es la que ocurre en privado (Mateo 6:6), no la que se despliega en público para ganar fama. En la intimidad con Dios es donde encontramos nuestro ser, nuestro hacer y nuestro tener. Todo creyente en el mercado ha de tener al menos un cuarto secreto para encontrarse con Dios, todos los días. Puede ser en la casa, en la oficina, en un pasillo, en un jardín, o en otro sitio. Ese ha de ser el sitio más estratégico en lo espiritual. De allí saldrán las soluciones y las condiciones (tanto personales como empresariales/profesionales) para enfrentar con éxito los retos cotidianos, allí Él nos encontrará.

Para reflexionar: Lo que ocurre en lo íntimo del cuarto conlleva a la transformación del mercado.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 17 de abril de 2018

La Regla de Oro en la Gestión



En el mundo empresarial y profesional es más común ver en acción la mentalidad ojo por ojo y diente por diente, que la regla de oro. La regla de oro es aquella que dice “Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti”; o, lo implícito no le hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti. El asunto en la práctica empresarial seria preguntarse: ¿Cómo te gustaría que te tratara algún cliente al que se le despacho de más o se le cobro menos de lo que correspondía? ¿Quisieras ser advertido de algún empleado que no está siendo leal? ¿Te gustaría conseguirte siendo hurtado por alguno de tus trabajadores? o, ¿Cómo te gustaría que fuese la comunicación y el proceso de renuncia de un empleado? Pero realmente todo esto se torna hacia la autorreflexión: ¿Cómo trato yo a los clientes, proveedores, o empleados? ¿Estoy reflejando un trato adecuado y de honra? ¿Es obvia la regla de oro en mi gestión profesional y/o empresarial? En una oportunidad le dimos más tiempo del originalmente acordado a alguien para incorporarse a trabajar con nosotros, la razón era que en el otro sitio de trabajo (de donde venía) aún no habían conseguido a alguien más para reemplazarle, y era de suma trascendencia su gestión. En el momento eso significaba dilatar nuestra urgente necesidad y satisfacer al otro empleador, o sencillamente presionar al empleado a cumplir el acuerdo de incorporarse a trabajar inmediatamente con nosotros. Sin embargo, pensé, ¿cómo me gustaría que me trataran si el caso fuese que algún trabajador mío estuviese yéndose a trabajar con alguien más? ¿Me gustaría que me avisaran con tiempo y que me dieran el tiempo necesario para buscar su reemplazo? Claro que sí, y afortunadamente así lo hicimos. Esto es un asunto que va más allá de lo que pueda estipular la ley, es incluso un asunto de sentido común, de aprecio básico, de convivencia esencial y de gentileza mínima para con alguna persona y/o sistema empresarial. Así funciona la regla de oro.

Para reflexionar: De la manera como trates sistemáticamente a los demás construirá la cultura con la que vivirás.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 10 de abril de 2018

¿Hijos Profesionales?



En la cultura latina es usual ver a padres trabajar duro para ver crecer a sus hijos hasta llegar al punto cumbre de ser profesionales o graduarse en la universidad, cumpliendo así el más alto estándar de expectativa que la cultura impone. Lo implícito es que al ser profesionales podrán hacerse de un status de vida que garantice su estabilidad económica, social y cultural. Pero, ¿es eso realmente el más alto estándar, según la Biblia, que Dios tiene para la crianza?, ¿Es esa la más alta expectativa o hay algo más importante para el futuro de los hijos?, ¿Qué hay del carácter, las relaciones, la resiliencia, el conocimiento de Dios, entre otras dimensiones? Si bien es una buena aspiración querer que los hijos estudien, se preparen, se gradúen de “profesionales”, y lleguen lejos en su área de especialidad; sin embargo, el dominio del asunto vocacional ha de estar conectado primordialmente con el conocimiento de Dios y la alineación a sus propósitos. El rol del padre es transferir a la nueva generación riqueza, principalmente intangible y espiritual en forma de capacidad para afrontar integralmente los retos de la realidad. Y parte de ese legado implica  aprender a conocer a Dios, a reconocerlo y a responder apropiadamente a sus aspiraciones. Un hijo bien equipado es un hijo a quien se le ha enseñado de Dios, ha aprendido de Él, le ha experimentado; y por consiguiente anhela con todo su corazón serle obediente y fiel. Eso le posicionará para tener éxito integral en el largo plazo. Si bien ambas perspectiva  pueden aspirarse y convivir (lo profesional y lo espiritual), pero es la última la que trae fruto que impregna a otras áreas vitales.

Para Reflexionar: La dimensión espiritual del legado generacional es la nuclear, las otras dimensiones son periféricas.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.