martes, 20 de noviembre de 2018

Identidad Empresarial




Cualquier sistema económico tiende a exigir al empresario y profesional a tal punto que le puede llegar a alienar. Entendida la alienación como la pérdida de su personalidad, de su identidad. Esta realidad ha influido en algunos empresarios cristianos, inhibiendo su testimonio y determinación de seguir rigurosamente los principios del reino de Dios. Dando lugar más bien a que se les tache con regularidad de inconsistentes y contradictorios. Es preciso recuperar nuestra identidad cristiana como empresarios y profesionales, de reconocer su valor, y ponerla por encima de las pretensiones alienantes de cualquier sistema de negocios. En la 1ra Carta del Apóstol Pedro refiere a que “vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1ra Pedro 2:5). Si esto hacemos, el respaldo de Dios no se hará esperar. Depositar nuestra confianza en él y en sus promesas de bendición es la más sincera manifestación de fe. Su empresa es el lugar donde Dios desea lucirse. El apóstol Pablo refiere a esto al decir que: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10). Si Dios nos ha rescatado y si somos nuevas criaturas es hora de volver a nuestra vida de compromiso, de seguirle y ser inspiración para quienes se relacionan con nosotros en el mercado.

Para Reflexionar: ¿Oculta su identidad Cristiana en su gestión empresarial/profesional, por temor a ser exigido o cuestionado?

Mauricio Ramírez Malaver. Bogotá- Colombia


miércoles, 14 de noviembre de 2018

Trascender: La misión del Empresario.




La cátedra empresarial en las universidades enseña que se hace empresa para ganar dinero; sin embargo,  la palabra de Dios propone algo diferente y eso ha cambiado la cosmovisión de muchos empresarios. La raíz del cambio está en entender que ganar dinero (aunque no es necesariamente malo), no ha de ser la razón por la que se hace empresa; más bien, es muchas veces la forma de llevar una empresa al fracaso. Usualmente quien hace empresa para ganar dinero lo perderá y si no pierde el dinero, perderá su alma (Mateo 16:26). Luego de perder a su esposa e hijos en los campos de concentración Nazi, el psicólogo y médico psiquiatra Víctor Frankl dijo: “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano”. La misión de un empresario es trascender, es salir de sí mismo, ir más allá de sus necesidades. Hacer empresa precisa sustentarse en este sentir, el propósito es con las personas, con sus familias y con la sociedad. Significa amar a cada persona que trabaja con nosotros con todo nuestro corazón.  Es preciso entonces levantarnos por encima del dolor, de las preocupaciones y de los afanes para ayudar al prójimo, hacer de sus necesidades nuestras propias necesidades, suprimir las relaciones productivas por relaciones afectivas (Juan 13:34). Trascender o levantarse por encima de algo quiere decir, pasarlo, dejarlo atrás para prestar atención a la gente que trabaja con nosotros, en ese proceso es que se trasciende como persona. Cuando alguien logra pasar por encima de los problemas propios, para atender las necesidades de otros, se convierte en uno que vive para dar y con ello experimenta crecimiento espiritual, y abundancia de paz (Filipenses 4:7). De aquí que trascender no es solo la misión de un empresario, termina siendo su naturaleza espiritual que anhela salir del corazón y convertirse en acciones que transformen vidas.

Para Reflexionar: ¿Ama a las personas más que a la empresa? ¿Más que a sus propias necesidades?

Mauricio Ramírez Malaver. Bogotá- Colombia




jueves, 8 de noviembre de 2018

Generosidad, un as en la vida



Recuerdo mis inicios laborales. Era un simple empleado en medio de casi treinta ingenieros. En un par de años más ya estaba ganando en dólares y todavía pensaba acerca de la bendición del diezmo. Pronto fui jefe, luego persona de confianza, y así escalé hasta ser gerente. Mientras crecía en mi relación con Cristo entendí que era verdad que dar y diezmar bendice. Mi salario fue creciendo conforme iba teniendo mayores cargos, mi familia también creció y vinieron los hijos. Dinero extra como bonos de agradecimiento y utilidades llegaban a nuestras manos cada año. Jamás dejamos de diezmar. Mientras más altos eran los ingresos, más diezmábamos. Dudas también surgieron acerca de si el dinero extra estaba sujeto al diezmo. Dios siempre dijo sí. Todo es de Él y de nadie más. Luego encontré que CBMC/CPEC (Comité de Profesionales y Empresarios Cristianos) era la organización ministerial que andaba buscando por mucho tiempo, el lugar donde Dios me quería, que no sólo es la iglesia a la que asisto los domingos, la casa donde me alimento de su palabra. CBMC/CPEC es mi segunda casa, el lugar donde Dios quiere que también traiga lo que El me da, porque hay mucho por hacer. Esta fue otra decisión importante, como diría un hombre de negocios, llegó la hora de invertir, esta vez, en el reino de Dios.

Para reflexionar: La mejor inversión es aquella que trae ganancias en el largo plazo, por eso es bueno invertir en el reino de Dios.

Edison Celis. Lima – Perú


viernes, 19 de octubre de 2018

Cuando nadie se hace responsable




Hay pocas cosas que son esenciales. Esenciales porque sin ellas no podemos vivir. Haga un ejercicio e intente no respirar por un largo tiempo. De seguro no podrá. Es así que usted sin duda entenderá que el aire es esencial para vivir. De la misma manera que el aire, existen otros factores esenciales, como la responsabilidad, para alcanzar una vida exitosa en Dios. Un líder cristiano es responsable por muchas de las cosas que hace o dice frente a otros. He tenido la impresión de que la responsabilidad generalmente se trata de evitar, que se siente muy cómodo y "humano" no querer asumirla. Ser responsable, es hacerse cargo de algo. Es hacerse cargo de su puntualidad sin tomar como excusa el tráfico vehicular, o justificar una tardanza por una llamada "urgente", es esforzarse por cumplir con lo que le prometió a alguien, es terminar sus reuniones a tiempo porque hay alguien más esperándolo para la siguiente reunión. Si alguna vez ha escuchado decir "todos somos responsables", seguramente luego se habrá percatado que nadie terminó asumiendo la responsabilidad. Cuando asigne la responsabilidad de hacer algo, asegúrese de nombrar un solo responsable, esto le ayudará a que sepa a quien pedirle cuentas cuando se trate de rendirlas. Recuerde que nombrar a más de un responsable es no tener ningún responsable.

Para reflexionar: No descuide su testimonio como embajador de Cristo, usted es el único responsable por él.

Edison Celis. Lima - Perú.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Persevera y alcanzarás la gloria





Cada año todos los líderes organizacionales cuentan con objetivos y planes de trabajo; sin embargo, contar con estos planes no es lo que marca la diferencia entre ellos. Lo que realmente marca la diferencia es su capacidad de ejecutarlos. ¿Cuál es el factor clave para lograr que estos objetivos y planes se cumplan? Edwards Deming promotor del círculo PDCA (del inglés Plan-Do-Check-Act, esto es, Planificar-Hacer-Verificar-Actuar) o espiral de mejora continua, dice que una de las siete enfermedades de un gerente es la "Falta de constancia en los propósitos". En otras palabras, Deming, señala que una competencia importante es la perseverancia. Esa capacidad de mantenerse en el camino, a pesar de los obstáculos, hasta llegar a la meta. Cuando Jesús oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú», estaba demostrando su perseverancia en una relación de dependencia con su padre. Un líder cristiano, es un embajador de Jesucristo que persevera en los propósitos de Dios. Su habilidad de perseverar para hacer cumplir sus planes ejecutivos es la misma que Dios demanda para sus propósitos de impactar vidas con el mensaje de amor de Jesús. Si usted quiere lograr algo, asegúrese de tener buenos planes, pero no crea que es lo último, persevere y logre que se cumplan.
  
Para reflexionar: Perseverar es ser constante en los propósitos, sólo así se logran planes y objetivos.

Edison Celis. Lima - Perú

martes, 25 de septiembre de 2018

Terrenos diferentes, personas diferentes.




Cuando se acepta un puesto como jefe o gerente en una nueva compañía, se encuentra con los problemas que su antecesor no pudo resolver, entre ellos, las personas de bajo rendimiento y las personas tóxicas. Muchos aconsejan hacer rápidamente cambios en los miembros para dar un mensaje de "hay un nuevo jefe". Sin embargo, es importante considerar que se trata de personas, con familia, con expectativas, desatendidas, sin enfoque, sin entrenamiento, con muchas necesidades de ser escuchadas, sin Dios.  ¿Qué significa esto? Que el desafío real no está solamente en el resultado económico que se espera de usted como nueva contratación. El reto especial está en lograr lo que alguien no pudo lograr con las personas que encontró. Alguien no tuvo la capacidad o la habilidad de hacer trabajar como equipo a estas personas que ahora están en sus manos. Las personas que tiene frente a usted no son el problema, en realidad son un desafío, una oportunidad para su crecimiento como líder. Al final, si usted logra hacer funcionar este equipo, lo verán cómo alguien fuera de serie, alguien especial que logró lo que otros no pudieron. Piense en el impacto que habrá tenido sobre estas personas, sus familias, los amigos y colegas de ellos. Lo único que tiene que entender es que terrenos diferentes necesitan trabajos diferentes, las personas igual. Por sobre todo, no olvide que usted es un embajador de Jesús, llamado a impactar vidas para la eternidad.

Para reflexionar: No todos los terrenos son iguales, ni todas las personas son iguales. Con cada uno de ellos es necesario hacer un trabajo diferente.

Edison Celis. Lima - Perú.



jueves, 20 de septiembre de 2018

Lo que siembras, cosecharás



Cuando llegó a mis manos un libro acerca del éxito auténtico, me pregunté si en realidad ese término era correcto. Se trata de éxito y nada más, me dije. Si uno se toma un tiempo para preguntar a otros acerca de esto, encontrará que es cierto que cada persona tiene su propio concepto de éxito. ¿Cómo saber si lo que uno considera éxito es correcto? Ron Jenson, autor del Libro Cómo alcanzar el éxito auténtico hace una pregunta desafiante para ayudar a saber qué es éxito, “¿Al final de su vida, cómo sabrá si tuvo éxito?”. "Al final de su vida" es la parte de la pregunta que permite realmente enfocar lo que significa éxito para usted. Es lo que le ayuda a proyectar el impacto de lo que usted está haciendo ahora y cuyo resultado verá en un futuro. Si usted siembra manzanas, cosechará manzanas, nunca naranjas. ¿Tiene el deseo de cosechar algo bueno? Haga cosas buenas. La única manera de saber si ha sembrado para bien hasta ahora, es voltear a mirar en este momento de su vida lo que ha cosechado. ¿Se siente satisfecho? Si no le gusta lo que tiene, cambie el enfoque de lo que está haciendo, aún está a tiempo. No puede cambiar la regla de siembra y cosecha, pero si puede cambiar la semilla que siembra.

Para reflexionar: Lo que siembras cosecharás, lo que hagas ahora será lo que coseches mañana.

Edison Celis. Lima - Perú