miércoles, 21 de marzo de 2012

Optimizando Procesos


Lectura: Juan 15:2

En toda empresa organizada por procesos y centrada en el cliente existe la disciplina de erradicar todo tipo de desperdicio, empezando por el recurso “no renovable” el tiempo, los insumos, materiales, los servicios utilitarios como agua, energía, sistemas, etc. La clave de mejorar la productividad de los activos es aplicar el mejoramiento continuo de cada proceso, compuesto por una serie de actividades que deben ser ejecutadas eficientemente con el fin de satisfacer las necesidades de los clientes en el momento indicado. Diariamente se deben llevar registros de la eficiencia de cada proceso y aplicar los correctivos necesarios para obtener “frutos” más abundantemente. Generalmente los cuatro aspectos que deben tenerse en cuenta son: 1) ¿están las personas encargadas del proceso bien entrenadas para desempeñar su función cabalmente? 2) ¿Los insumos que entran al proceso cumplen con las especificaciones requeridas? 3) ¿Los equipos están disponibles y operando correctamente cuando el proceso así lo demande?, y 4) ¿el procedimiento ha sido estandarizado? Compruebe periódicamente la calidad de sus productos y/o servicios, revise cada proceso desde el área de recibo de materiales hasta el producto terminado listo para enviar a clientes, y siempre pregúntese si hay alguna manera de mejorar para cumplir con sus objetivos. Si usted acostumbra eliminar interrupciones o desperdicios de sus procesos, su productividad será cada vez mayor, pues ellos son los que impiden que usted obtenga “mayores cosechas”.

Para reflexionar: “El hombre prudente prevé las dificultades y se prepara para ellas” Proverbios 22:3


Antonio San Clemente. Bogotá, Colombia. 

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