martes, 29 de mayo de 2012

La importancia de la meditación en la vida del líder.


Lectura: Génesis 24:63

Meditar es un reto, especialmente considerando lo ajetreado de nuestro mundo actual. A continuación considere una interesante dimensión de lo que significa meditar: estar a solas voluntariamente. El autor Dallas Willard refiere al “tiempo a solas y silencio” como una disciplina espiritual que puede ayudarnos a cuidar el alma. El comenta sobre la importancia de encontrar formas de estar solos y alejados de la conversación y el ruido. La inquietud que nos puede surgir es: ¿Para qué meditar? ¿Con qué propósito? El autor refiere a un tiempo en el que, aunque puede ser de gran incomodidad para muchos, “descansamos, observamos, percibimos el aroma de las rosas, no hacemos nada.” Con el propósito de recordar la gracia de Dios y alejarnos de la corrosión acumulada que pueda tener el alma. Es básicamente un “sitio de silenciosa comunión” en el que se puede experimentar la presencia de Dios de una manera especial, liberar a su dominio cualquier carga en nuestros hombros, y aumentar la devoción a Él al suspender temporalmente el servicio a Él. Tomar un tiempo de meditación diaria se asemeja a un tiempo de contemplación de Dios, sus atributos y sus maravillas; de manera que nuestro ser interior experimente regeneración, transformación o deleite; y en donde susurrar su palabra escrita y memorizada juega un papel trascendental.

Para reflexionar: El tiempo de meditación es un buen termómetro del estado del alma y de nuestra intimidad con Dios.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Relación Líder-Seguidor


Lectura: Hebreos 13:7

Muchos hablan de que liderazgo es influencia, aunque la influencia es un sub-producto de la relación mutuamente transformadora entre líder-seguidor, la cual a su vez está basada en el servicio genuino del líder a los intereses mutuos. Dicho al revés, todo nace en el servicio que un líder le proporciona a sus seguidores, lo cual les hace a estos querer interactuar y seguirle, lo cual permite percibir el impacto o influencia ejercido (Servicioà Relación Líder-Seguidor à Influencia). Esta idea nos reta a resaltar la importancia de la cercanía en la interacción y el intercambio continuo, real y genuino entre los líderes y los seguidores. Si consideramos esto en relación al ámbito de líderes espirituales, en Hebreos 13:7 el autor comenta “Acuérdense de sus dirigentes, que les comunicaron la palabra de Dios. Consideren cuál fue el resultado de su estilo de vida, e imiten su fe.” Aunque es posible tomar varias enseñanzas de este pasaje, es importante al menos captar dos cosas básicas. En primer lugar, los líderes espirituales tienen implícito el deber de enseñar (comunicar) la palabra de Dios y de vivir de tal manera que dejen una estela, un testimonio y un legado de fe que sean dignos de recordar e imitar. Para esto es importante además el compromiso y la presencia no virtual de los líderes para dejarse ver, oler, sentir y/o percibir de cerca y de manera real por sus seguidores. En segundo lugar, los seguidores son exhortados especialmente a: recordar, meditar, considerar, reflexionar, centrarse en el testimonio e imitar la fe de los líderes que les comunicaron la palabra de Dios (no de otros). Es por eso importante enfocarse en las dinámicas transformadoras de la relación líder-seguidor antes de pensar en la influencia.

Para Reflexionar: ¿Quiénes te comunicaron la palabra de Dios? ¿Has imitado su fe?

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

viernes, 18 de mayo de 2012

Un espíritu superior en el trabajo


Lectura: Daniel 6:1-3


El personaje Bíblico Daniel, quien había sido llevado de joven en exilio de Israel al Imperio Babilónico, logró llegar a ser reconocido y destacado entre muchos otros gobernantes por el rey Darío. La referencia de Daniel 6:3 dice así: “Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.” Sin duda que el Rey vió algo diferente en Daniel, el tenía algo que lo distinguía positivamente por encima de los demás. El original en arameo para la palabra “Superior” es “Yattiyr”, y denota a alguien que es excelente, preeminente, extraordinario y que sobrepasa a los demás. Así como una montaña sobresale entre varias otras, así mostró Daniel cualidades sobresalientes tales como integridad, confiabilidad, convicción y espiritualidad (Daniel 6:4-6). No solo que Daniel se destacaba entre los sátrapas, sino que también se destacaba entre los gobernadores y por eso el Rey pensó en “ponerlo sobre el reino”. Daniel no se auto-promocionó para escalar posiciones, fue de quien estaba en eminencia que el recibió una invitación a tomar nuevas y mayores responsabilidades. De esto es posible considerar que un hombre o mujer de Dios será considerado/a para una responsabilidad superior en la medida en que tenga un espíritu superior en lo que hace en su posición de responsabilidad actual; solo así será notado, reconocido y considerado.

Para reflexionar: No es posible destacarse si no hay un espíritu superior en nosotros, y este lo da Dios.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Bendiciendo lugares o personas?




Es una costumbre en Latinoamérica bendecir a los negocios o emprendimientos profesionales en el momento de su apertura o inicio. Muchos lo consideran e inclusive atribuyen una suerte de bienestar futuro ante el simple hecho de dicha ceremonia de invocación celestial; sin embargo, el ritual parece estar más orientado a las cosas que están en el negocio que a las personas que llevarán adelante el mismo. Hay muchos factores que inciden en que un negocio ande bien o no, más allá de solo haber sido “bendecido” al inicio. A continuación, algunas consideraciones para avalar el éxito de cualquier emprendimiento:

·         Dios bendice primordialmente a las personas, no a los sitios. Las iniciativas y los bienes materiales no son ni buenos ni malos por si mismos; el uso que se haga de ellos es lo que determinará si fueron usados para un fin honroso o no, que agrade a Dios o no, y que cause un impacto positivo en la sociedad o no.

·         Un negocio que incluye a Dios experimentará enriquecimiento y protección ante la tristeza. Proverbios 10:22 dice que “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” Es posible inferir entonces que la bendición de Dios (no nuestras habilidades) es la que nos hacen enriquecer. Además, las cosas no sienten “tristeza”, solo los seres humanos la sienten.

·         Un buen comienzo requiere de un buen seguimiento para tener un buen final. También es importante que las personas involucradas (especialmente las que dirigen) decidan honrar a Dios en todo lo que hacen (incluyendo políticas administrativas, de manejo de personal y fiscales, etc.); si no, la dedicación inicial habrá sido en vano.

Para reflexionar: Asegúrate de invocar al Dios de la bendición continuamente, no solo la bendición de Dios una sola vez.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Armadura y Oración


Lectura: Efesios 6:10-18

El apóstol Pablo comprendió que los seguidores de Jesús se convertían en elementos activos de un ejército entrenado para la lucha espiritual; por lo que cada miembro era dotado de una armadura completa, desde la cabeza, hasta los pies. A través de los distintos elementos de la indumentaria de un soldado romano, Pablo representó a: la salvación, la justicia, la fe, la palabra de Dios, la verdad y la proclamación del evangelio. Ningún elemento hasta aquí simbolizó a la oración; pero, el apóstol concluye: «Oren en el Espíritu en todo momento…» (Efesios 6:18 NVI). La oración es el arma más poderosa de la que hemos sido dotados, pues, es el medio de comunicación a través del cual Dios nos hace conocer la estrategia de batalla. La oración por la salvación de nuestros amigos sin Cristo no debe ser un simple ruego, sino, un avance estratégico, que debe incluir:
1. Orar para que el corazón sea buena tierra. (Ver Marcos 4:8)
2. Orar para que Satanás no robe la semilla. (Ver Marcos 4:15)
3. Orar para que se produzca revelación. (Ver 2 Corintios 4:3-4)
4. Orar para la destrucción de fortalezas. (Ver 2 Corintios 10:4)
5. Orar para que llegue el verdadero arrepentimiento. (Ver 2 Timoteo 2:25-26)

Para reflexionar: La única acción más relevante que vestir la armadura cada día es: conocer y obedecer la estrategia de Dios.

Edgar Medina, México DF, México.