martes, 19 de junio de 2012

Un mismo evento, diferentes significados


Lectura: Esdras 3:11-13

En el relato Bíblico de Esdras 3:11-13 se muestra una interesante historia que describe la diversidad humana. En el relato se percibe que al poner los cimientos para reconstruir el templo en Jerusalén, unos lloraban y otros se alegraban, expresando así sentimientos diferentes. Aquellos que habían visto la casa primera construida por Salomón, al ver echar los cimientos de la nueva, lloraban a gran voz. La pregunta es ¿por qué lloraban? La añoranza y el recuerdo de la antigua gloria con la nueva quizás les llevaban a una inevitable comparación mental de ambas imágenes, lo cual les provocaba un sentimiento particular. Mientras que la nueva generación, la que no había visto aquella gloria pasada del templo, estaban llenos de júbilo ante la nueva realidad de poder adorar a Dios libremente y de saber el grandioso futuro que estaba en sus manos. Un mismo evento, pero dos reacciones diferentes. Una nueva realidad vista desde los ojos de dos generaciones con experiencias distintas. No es extraño que personas vean algunos eventos de diferentes maneras. Ante esta realidad, es importante que el líder antes de asumir algo de forma generalizada realice un chequeo sobre cuál es la genuina perspectiva de la gente ante ciertos eventos (por muy obvio que pudiese parecer). Las preguntas a formular pudiesen ser: ¿Qué representa esto para ti? ¿Qué te produce en lo profundo este hecho o esta realidad que estas/estamos viviendo? De esa manera el líder comprenderá mejor a su gente y podrá, si tiene la intención, ser más relevante a las necesidades de cada segmento de sus seguidores.

Para reflexionar: Para ser un líder más sensible, es mejor aclarar que asumir.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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