martes, 31 de julio de 2012

Afile la Sierra



A veces estamos tan ocupados trabajando, yo diría trabajando en automático, que no nos percatamos si estamos siendo efectivos en lo que estamos realizando. Pensamos que es una pérdida de tiempo detenernos para evaluar lo que está pasando. Trabajar afanosamente no garantiza que terminaremos más rápido el trabajo. Trabajar inteligentemente si lo hará. Si va a cortar leña afile primero el hacha. En otras palabras, tómese el tiempo necesario para obtener el conocimiento, o desarrollar las habilidades que necesita para completar el trabajo. El hacha amellada puede ser síntoma de que en alguna de las áreas de su vida: física, mental, social-emocional y espiritual, usted necesita afilarse – renovar algunas habilidades, que se hagan algunos ajustes, se recarguen las baterías, se reevalúe la visión, etcétera. Aplicar más fuerza a un hacha embotada no compensará el beneficio de estar afilada. No malgaste su oportunidad, su energía y su tiempo, son recursos no renovables. Trabajar más duro no lo hará más productivo, trabajar correctamente si lo hará. Podríamos comparar al obstinado leñador con el hierro embotado. Muchas veces nosotros nos comportamos como el hierro embotado. Hacer una pausa para afilar el hacha no es una pérdida de tiempo. Apartar tiempo para capacitarse, para reflexionar sobre su desempeño, para renovar las fuerzas, para recuperar la perspectiva y avivar la visión, puede rendir grandes beneficios.

Para reflexionar: Trabajar afanosamente no nos hace más productivos.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela

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