martes, 9 de octubre de 2012

Informes Veraces


Lectura: Lucas 23:33, 39-43 

El contador decía: “Pero no se preocupe. Todo el mundo lo hace. Así podemos dejar de pagar impuestos. Es cuestión de ‘organizar’ las cifras”. Para el hombre de negocios no solo existen las leyes de su país, sino también las leyes de Dios. Las leyes del país son sujetas a interpretación y a negociación frente al fisco. Las leyes de Dios no admiten equívocos. Cuando encontré estas leyes en la palabra de Dios, decidí que quería “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento” y que “cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7). Aunque, según el contador, usted “haya dejado de ganar mucho dinero”, el comportamiento y la paz, han llegado a ser un mensaje fuerte y claro para él, y ahora él también quiere tener esa paz. Los informes falsos han arruinado vidas, empresas, personas, y aun países. Vemos día a día que según la conveniencia los informes distorsionan, ocultan, interpretan fraudulentamente e inclusive cambian la verdad. Cuando un dirigente empresarial “abusa de la interpretación de una ley en su favor” le está enviando un claro mensaje a sus colaboradores: “Con tal de obtener más dinero, todo vale”. Así también actuarán con él sus colaboradores.

Para reflexionar: El mensaje no es lo que decimos. El mensaje es lo que somos.

Hebert Reyes - Bogotá, Colombia

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