martes, 25 de diciembre de 2012

El instinto por lo eterno



La Biblia dice que Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre. Ese principio de eternidad – hambre por la inmortalidad, mantiene al hombre con un instinto de búsqueda por lo trascendente. Por eso el ardiente deseo por lo espiritual nunca podrá morir en el corazón del hombre. Sin Dios la vida para el hombre carece de sentido. San Agustín decía: “¡Oh Dios!, tu nos creaste para que te adoremos, y nuestra alma no descansa, hasta que no reposa en ti”. El hombre fue creado para los propósitos de Dios, más el hombre persiste en vivir para su propios sueños y propósitos, sin considerar a Dios. Pero como dice Rick Warren: “Enfocarnos en nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida. Dios es tu punto de partida, tu creador. Existes tan sólo porque él desea que existas. Fuiste creado por Dios y para Dios, y hasta que lo entiendas, tu vida no tendrá ningún sentido. Sólo en él encontramos nuestro origen, nuestra identidad, nuestro sentido, nuestro propósito, nuestro significado y nuestro destino. Cualquier otra ruta termina en un callejón sin salida”. Bertrand Russell lo dijo de la siguiente manera: “A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido”.

Para reflexionar: La trascendencia es una necesidad inherente al ser humano,  y sólo Dios la satisface plenamente.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela

martes, 18 de diciembre de 2012

Tres Lugares


Lectura: Juan 11:17-27

Crecí escuchando la frase: «Los viajes ilustran», quizá esa sea la razón por la que me gusta tanto viajar. Sin embargo, la persona que más ha influenciado mi vida sólo viajó fuera de su país en una ocasión; me refiero a Jesús. Tres ciudades muy significativas en la vida de Jesús son: Belén, la que le vio nacer; Nazareth, la que le vio crecer; y Jerusalén, la que le vio morir y resucitar. Creo que muchos guardan una curiosa similitud con Belén, saben tanto de Jesús como alguien que nació, pero no están familiarizados ni con su vida ni con su obra; no lo conocen en verdad. Otros tienen un corazón como Nazareth, la ciudad donde Jesús creció en sabiduría y en estatura. Ahí la gente lo conocía pero no lo seguía; le escuchaban, pero, no le creían; formaba parte de sus vidas, pero no era su vida. Finalmente otros tienen el corazón como Jerusalén, pues esta ciudad guarda un testimonio que nadie, a lo largo de toda la historia, ha logrado rebatir: la tumba de Jesús está vacía. Esa tumba distingue a Jesús de cualquier otro personaje de la historia; pues, nadie ha logrado vencer el enemigo infalible: la muerte; sólo Jesús. Jesús llamó hombres y mujeres a seguirle; llamó a sus seguidores discípulos, y a sus discípulos: testigos, pues cada uno sería el fiel testimonio de una vida transformada por el poder de la resurrección.

Para reflexionar: Eres tú, el más cercano testimonio de la resurrección de Jesús para muchos.

Edgar Medina, México DF, México. 

martes, 11 de diciembre de 2012

Seguidores Confiables


Lectura: 2 Samuel 24:3-4

¿A qué extremo te llevaría serle fiel a tu líder? ¿Crees en la disposición incondicional al liderazgo? En la Biblia hay varios ejemplos de seguidores fieles mostrando lealtad a su líder, inclusive hasta extremos sacrificiales que pudiesen ser incomodos para muchos. En 1 Crónicas 10:5 dice que, “Viendo que Saúl moría, su escudero también se hecho sobre su espada”. Otra historia encontrada en 2 Samuel 24:3-4 relata sobre Joab, jefe del ejercito del Rey David, quien estando en desacuerdo con una orden real de hacer un censo poblacional; aun así, la llevó a cabo. Joab pudo haber no obedecido a la orden del rey argumentando incoherencia o cualquier otra razón; sin embargo, el comprendió que las consecuencias de llevarlo a cabo serian para el rey David, no para el mismo. Joab intentó persuadir al rey de no hacerlo, pero ante la insistencia del rey, llevó a cabo la encomienda entregada. ¡Qué gran lección! ¿Cuántas veces nos encontramos en desacuerdo con ordenes de algún superior? (aun teniendo nosotros buenas y sensatas razones). Los líderes se equivocan, pero sus errores no tienen por qué ser razones para la rebeldía de los seguidores. Si los seguidores tuviesen que comprender cada instrucción de sus líderes, quizás entonces afectaría su efectividad y serian percibidos como seguidores cuestionadores, argumentativos, en pocas palabras no confiables. El secreto es la intensión y manifestación de lealtad al líder, eso es lo que Dios ve. Un seguidor es considerado fiel por su capacidad de llevar a cabo instrucciones, no de comprenderlas. Dios es quien se encarga de tratar con el líder en sus decisiones.

Para reflexionar: La fidelidad del seguidor es a la autoridad puesta por Dios, no al líder humano e imperfecto que quizás veamos.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 4 de diciembre de 2012

Nuestra Ayuda Adecuada



¿Dónde buscarías a un buen asistente para tu trabajo? Posiblemente colocarías un aviso en el periódico, o llamarías a una agencia de búsqueda. Pedirías una “ayuda adecuada a tu necesidad”. Pero, ¿cuándo estas en dificultades personales? ¿Cuándo se trata de tu hogar, de tu matrimonio o de tus hijos? Lamento decirte que no existe una agencia o un aviso en el periódico donde puedas buscar tal ayuda. Acudimos al psicólogo, al psiquiatra o al Coach. ¿Sabes con quien te enviaría Dios si le pidieras una “ayuda adecuada” para apoyarte en tus problemas de hogar? ¡Adivinaste! Te enviaría con la ayuda que ya te dio. ¡Te enviaría con tu esposa! En nuestra soberbia y miopía, miramos con desdén y desconfianza a aquella mujer con quien nos comprometimos a apoyarnos en el éxito y en la adversidad. Confiamos más en un desconocido que en nuestra “ayuda adecuada”, provista por Dios. Puedes estar seguro que con una cercana relación con tu esposa y con una adecuada relación de los dos con Dios, encontraran toda la fortaleza y sabiduría que se necesita para enfrentar con éxito todas las áreas de la vida.

Para reflexionar: El cordón de tres hilos, Dios, esposo y esposa, no se rompe fácilmente.
Hebert Reyes-Bogotá, Colombia.