martes, 4 de diciembre de 2012

Nuestra Ayuda Adecuada



¿Dónde buscarías a un buen asistente para tu trabajo? Posiblemente colocarías un aviso en el periódico, o llamarías a una agencia de búsqueda. Pedirías una “ayuda adecuada a tu necesidad”. Pero, ¿cuándo estas en dificultades personales? ¿Cuándo se trata de tu hogar, de tu matrimonio o de tus hijos? Lamento decirte que no existe una agencia o un aviso en el periódico donde puedas buscar tal ayuda. Acudimos al psicólogo, al psiquiatra o al Coach. ¿Sabes con quien te enviaría Dios si le pidieras una “ayuda adecuada” para apoyarte en tus problemas de hogar? ¡Adivinaste! Te enviaría con la ayuda que ya te dio. ¡Te enviaría con tu esposa! En nuestra soberbia y miopía, miramos con desdén y desconfianza a aquella mujer con quien nos comprometimos a apoyarnos en el éxito y en la adversidad. Confiamos más en un desconocido que en nuestra “ayuda adecuada”, provista por Dios. Puedes estar seguro que con una cercana relación con tu esposa y con una adecuada relación de los dos con Dios, encontraran toda la fortaleza y sabiduría que se necesita para enfrentar con éxito todas las áreas de la vida.

Para reflexionar: El cordón de tres hilos, Dios, esposo y esposa, no se rompe fácilmente.
Hebert Reyes-Bogotá, Colombia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario