martes, 26 de febrero de 2013

Más que solo Buenos Deseos



Lectura: Romanos 10:1-15
 
Hace años fueron editados unos libros llamados «Si en realidad quisiera…», la serie incluía temas como: bajar de peso, ser feliz, acercarme a Dios y otros. Los publicadores acertaron en resaltar que muchos de nuestros «buenos propósitos» no están respaldados por un verdadero anhelo.
— ¡Quiero dar la vuelta al mundo igual que el año pasado!
— dijo un hombre.
— ¿Diste la vuelta al mundo el año pasado?
— responde con asombro su compañero.
 No,
— aclara el primero
— pero ¡también quise!
Queremos muchas cosas, pero, se requiere más que sólo querer; hay que anhelarlas, antes de que podamos verlas una realidad. El apóstol Pablo comprendía que muchos de sus amigos y familiares necesitaban conocer a Jesús, pues su amor, su celosa entrega y todos sus esfuerzos por alcanzar la gloria equivaldrían a tratar de hacer avanzar un barco empujándolo por la proa. Sin embargo, Pablo no se limitó a sus buenos deseos; mucho menos a lamentar el reiterado rechazo a Jesús y a su mensaje; él hizo tres cosas para que Cristo fuera una realidad en sus vidas: primero, anheló con todo su corazón la salvación de su gente. En segundo lugar, oraba por ellos de manera persistente y fiel. Finalmente, se mantenía alerta para no dejar pasar ninguna oportunidad de testificar quién era su Señor.

Para reflexionar: ¿Qué harías, si en realidad quisieras, que tus amigos y familiares conocieran a Jesús?

Edgar Medina, México DF, México.

martes, 12 de febrero de 2013

4:40

Lectura: Colosenses 3:23-24

Para muchos latinoamericanos, 4:40 les recuerda al cantante de merengue y bachata dominicano, Juan Luis Guerra. Hemos conocido por años a Juan Luis Guerra y su 4:40 pero pocos se han preguntado qué significan esos números. Un día estaba acompañando a mi esposa para escuchar la preproducción de su primer CD como solista y en la conversación (desde mi curiosidad) salió la relevancia de que los instrumentos de estudio de grabación sean cuidadosamente tratados y estén perfectamente “entonados”, a eso se le llama estar 4:40. Su referencia técnica internacional fue aceptada desde 1936 y se le llama así al sonido que produce una vibración a 440 Hz; acordando que en el la que se encuentra a la derecha del do central del piano se afinara a 440 Hz. El término es usado más coloquialmente en referencia a la “perfecta entonación” e implica que los instrumentos sean aptos para la óptima ejecución de los maestros musicales de estudio (destacados por su excelente ejecución). Esto nos habla no solo de la excelencia con la que Juan Luis Guerra ha trabajado intencionalmente por años con su equipo profesional de músicos, sino también nos habla de la excelencia que se requiere al producir cualquier proyecto musical. Esto también me hizo reflexionar sobre la necesidad de trabajar con excelencia que todo creyente lleva en sus hombros. Cada vez que hagamos algo, oremos y trabajemos para tener un 4:40 en todo lo que hacemos, ya que al fin, todo lo hacemos para Dios. Otra reflexión significativa que tuve, fue acerca de lo importante que es que los instrumentos estén bien entonados para que sean tocados al estándar de la excelencia del músico que los usara. En este sentido, Dios pide de nosotros santidad (estar afinados en la 4:40 de su corazón) para poder usarnos mejor; de esa manera su música inspirará y deleitará a muchos que muy probablemente terminaran siendo sus fans.

Reflexión: Que bien podemos sonar como instrumentos en la 4:40 en sus manos!

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 5 de febrero de 2013

Toma tiempo para lo bueno


Lectura: Hebreos 4

Vivimos en el mundo de los viajes en avión, de súper-autopistas, el uso de los satélites, los teléfonos celulares, las computadoras portátiles, el fax, las fotocopiadoras, el internet, con su chat y correo electrónico, las impresoras láser, las cámaras digitales, etc. Podemos contar con innumerables servicios Express como la comida, fotografías y mucho más en unos cuantos minutos. ¿Acaso no son fantásticos los electrónicos que nos ayudan ahorrar tiempo y a hacer nuestra vida más fructífera y a la vez más calmada, más relajada, sin sombra de estrés, verdad? Pues no; no es así. El latino trabaja, hoy en día, un par de horas diarias más que en el pasado. Y ¿qué hay de los cristianos? ¿Estamos viviendo el reposo del que nos habla la palabra? Alguien escribió.
• Toma tiempo para trabajar, porque es el precio del éxito.
• Toma tiempo para pensar, porque esa es la fuente de la creatividad.
• Toma tiempo para jugar, porque es el secreto de la eterna juventud.
• Toma tiempo para la amistad, porque ese es un camino a la felicidad.
• Toma tiempo para soñar, porque fuiste creado para ser libre.
• Toma tiempo para amar y ser amado, porque ese es el privilegio de la gente redimida.
• Toma tiempo para mirar a tu alrededor, porque el día es muy corto para ser    egoísta.
• Toma tiempo para reír, porque la risa es la música del alma.
• Toma tiempo para Dios, porque es el único valor perdurable de tu vida.

Para reflexionar: El tiempo que a Dios damos es semilla que dará como fruto reposo.

Edgar Medina, México DF, México.