martes, 26 de febrero de 2013

Más que solo Buenos Deseos



Lectura: Romanos 10:1-15
 
Hace años fueron editados unos libros llamados «Si en realidad quisiera…», la serie incluía temas como: bajar de peso, ser feliz, acercarme a Dios y otros. Los publicadores acertaron en resaltar que muchos de nuestros «buenos propósitos» no están respaldados por un verdadero anhelo.
— ¡Quiero dar la vuelta al mundo igual que el año pasado!
— dijo un hombre.
— ¿Diste la vuelta al mundo el año pasado?
— responde con asombro su compañero.
 No,
— aclara el primero
— pero ¡también quise!
Queremos muchas cosas, pero, se requiere más que sólo querer; hay que anhelarlas, antes de que podamos verlas una realidad. El apóstol Pablo comprendía que muchos de sus amigos y familiares necesitaban conocer a Jesús, pues su amor, su celosa entrega y todos sus esfuerzos por alcanzar la gloria equivaldrían a tratar de hacer avanzar un barco empujándolo por la proa. Sin embargo, Pablo no se limitó a sus buenos deseos; mucho menos a lamentar el reiterado rechazo a Jesús y a su mensaje; él hizo tres cosas para que Cristo fuera una realidad en sus vidas: primero, anheló con todo su corazón la salvación de su gente. En segundo lugar, oraba por ellos de manera persistente y fiel. Finalmente, se mantenía alerta para no dejar pasar ninguna oportunidad de testificar quién era su Señor.

Para reflexionar: ¿Qué harías, si en realidad quisieras, que tus amigos y familiares conocieran a Jesús?

Edgar Medina, México DF, México.

No hay comentarios:

Publicar un comentario