martes, 12 de marzo de 2013

Aproveche la oportunidad mientras hay tiempo.


Lectura: Efesios 5:16 

“Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”.

¿Qué es el tiempo? El tiempo es la duración de las cosas sujetas a mudanza. La medida del devenir de lo existente. Oportunidad de hacer alguna cosa. Esta última definición es la que más queremos explotar. El tiempo para el hombre significa oportunidad. La duración concreta de la ocasión, chance u oportunidad, para sacar provecho, dentro de nuestras circunstancias particulares. Y ¿qué es una oportunidad? Es la coyuntura o conveniencia de tiempo y lugar en la que podemos sacar provecho.

Ahora, aprovechar las oportunidades demanda andar con diligencia en el uso del tiempo, tal como lo expresa la Biblia. En el pasaje que leímos aprovechar el tiempo está asociado a aprovechar una oportunidad. El tiempo y la oportunidad están  estrechamente vinculados. Cuando desperdiciamos el tiempo, en realidad desperdiciamos oportunidades. El tiempo es la duración de las posibilidades; pasadas esas posibilidades podemos decir que también ha pasado con ellas el tiempo de aprovecharlas. En tal sentido, no es propiamente el tiempo lo que se va sino la oportunidad de estuvo a nuestro alcance y ya no volverá a estarlo”.

La expresión “aprovechar (o redimir) bien el tiempo” no es una idea vaga o abstracta. No se está hablando del tiempo en general. La palabra griega  para tiempo es la palabra kairos. Esta palabra indica un tiempo de especial significación, de crisis u oportunidad (tiempo de calidad), que puede pasar pronto, por lo que hay que aprovecharla mientras  dure. 

Para reflexionar: El  tiempo es recurso no renovable, y también el factor que más  limita tu éxito.


Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.



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