viernes, 10 de mayo de 2013

¿Amas el Viernes más que el Lunes?


Lectura: Colosenses 3:23.


Dos títulos de libros cautivantes son “Ateo del Lunes por la Mañana” (Monday Morning Atheist) de Doug Spada y “Amando el Lunes” (Loving Monday) de John D. Beckett. Ambos dedicados a aquellos que viven en la división de lo secular y lo espiritual, de lo sagrado y lo divino, de lo concerniente a Dios y lo concerniente al sistema de valores reinante en el mercado. Ambos libros traen una nueva perspectiva para los que piensan o viven inconscientemente así: “El domingo, Dios y los asuntos espirituales; desde el lunes en adelante, mis negocios y yo en el sistema del mundo”. Hay muchos que ponen a Dios el domingo en el centro de su vida, pero la actividad del resto de la semana la llevan a cabo según su propia sabiduría (sin considerar, consultar o incorporar voluntariamente a Dios). Son básicamente fieles creyentes el domingo, pero ateos desde el lunes hasta el próximo fin de semana. La espiritualidad del domingo parece apagarse con el despertador del lunes por la mañana. Esta concepción dicotómica no es el diseño divino destinado para el ser humano, sino más bien el diseño originario implica integralidad y coherencia. Lastimosamente muchos yacen en la intensión de aplicar lo espiritual en sus  difíciles decisiones de negocios y profesionales diarias, pero sin saber cómo hacerlo. El primer paso consiste en reconocer que el diseño divino nunca tuvo esa intensión. La Epistola a los Colosenses 3:23 refiere a que si es posible hacer todo para agradar a Dios, y eso incluye nuestro trabajo. Según Os Hillman la palabra "Trabajo”, en sus distintas formas es mencionada más de 800 veces en la Biblia, lo cual representa más que todas las palabras usadas para expresar adoración, música, alabanza y cantos combinadas. Dios creo el trabajo y Él es de hecho trabajador (Juan 5:17). El mismo autor Hillman amplia al respecto al comentar que: “Es interesante considerar que de las 132 apariciones de Jesús en el Nuevo Testamento, 122 ocurrieron en el medio ambiente laboral o de negocios. De las 52 parábolas que Jesús compartió, 45 tenían un contexto laboral. De los 40 milagros registrados en el libro de los Hechos de los Apóstoles, 39 ocurrieron en el mercado. Jesús pasó su vida adulta hasta los 30 años como un carpintero hasta que inicio su ministerio en pleno mercado o mundo laboral. Y, del 54% de las enseñanzas de Jesús surgieron de asuntos evocados por otros en la esfera de la experiencia cotidiana de vida.” Todo esto apunta a que si es posible vivir de forma integrada y coherente los siete días de la semana, y que el lunes puede ser tan emocionante como el viernes ya que puede convertirse en nuestra oportunidad de poner en práctica las convicciones de fe, no de ocultarlas.

Reflexión: El Lunes es tu día de acción espiritual, no de desconexión espiritual.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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