martes, 9 de julio de 2013

A palabras ásperas respuestas suaves


Los conflictos en el lugar de trabajo son inevitables. Pero según cómo se manejen estas diferencias será su resultado final. Antes de responder debemos mantener nuestra disciplina y autocontrol para conservar los puentes que sirven de comunicación entre unos y otros. Responder con una actitud amable es determinante para resolver favorablemente cualquier diferencia de enfoque. Abocarse en comprender los pormenores que generan este tipo de enfrentamientos a través de escuchar atentamente a la otra persona y usando el método de hacer preguntas que afloren a la luz sus verdaderos argumentos nos ayudará a entender claramente el cuadro completo. Frecuentemente de un enfoque constructivo hacia las diferencias que puedan surgir entre los miembros de un equipo aparecen oportunidades para generar confianza entre los mismos, y sabemos que la confianza es el pegamento que mantiene sanas nuestras relaciones personales y profesionales. Decisiones tomadas con la información adecuada provenientes de los diferentes actores en juego, no solamente reflejarán tú fe y confianza hacia los miembros de tu equipo, sino que despejarán el camino hacia el futuro progreso de la empresa. Conocer las dinámicas del conflicto, estar consciente de  sus propias reacciones al involucrarse en un conflicto, y promover respuestas constructivas en el conflicto y al mismo tiempo desarticular toda respuesta destructiva que potencialmente encienda las llamas del mismo, son habilidades que debe poseer toda persona que se desempeñe en una posición de autoridad.

Para reflexionar: “La respuesta suave aparta el enojo, pero las palabras ásperas provocan disputas” Proverbios 15:1


Antonio San Clemente. Bogotá, Colombia. 

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