martes, 20 de agosto de 2013

¿Sabe usted, realmente, a dónde va su tiempo?


Saber a dónde va su tiempo implica invertirlo en prioridades, no malgastarlo enteramente en atender urgencias. No diluirlo en actividades rutinarias, que no contribuyen a la consecución de nuestras metas y sueños. Para saber a dónde se va nuestro tiempo resultar más útil una brújula que un reloj. El reloj cuenta nuestro tiempo, pero la brújula nos da sentido de dirección. El reloj nos ayuda a planificar nuestro tiempo, mientras que la brújula nos ayuda a administrarnos a nosotros mismos. Un enfoque, el del reloj, hace énfasis en las cosas y el tiempo; y el otro, el de la brújula, hace énfasis en las expectativas, en los resultados  y en la contribución.  El reloj está asociado al tiempo kronos y la brújula está asociada al tiempo kairos. El griego clásico conoce una doble terminología para señalar el tiempo. Uno es el tiempo kronos o tiempo cronológico y el otro es el tiempo kairos o tiempo de oportunidad.

Kronos indica el fluir del tiempo sobre el hombre, mientras que kairos indica una oportunidad o crisis que hay que aprovechar. El tiempo kronos es un tiempo lineal, cargado de tareas y gobernado por el reloj. El tiempo kairos es un tiempo cargado de significados, que puede ser comparado con la brújula como metáfora; un intento de rescatar el tiempo de su caducidad.

Para reflexionar: El tiempo es oro. Es la única de las posesiones personales no renovables. 


Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.

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