lunes, 23 de septiembre de 2013

8 Condiciones de Vida, Efectividad y Espiritualidad en el Liderazgo basadas en las Bienaventuranzas.

Lectura: S. Mateo 5:1-12

Jesucristo compartió con sus seguidores un mensaje conocido como el “Sermón del Monte”, una especie de compendio de enseñanzas que ha sido ampliamente admirada por personas de diversas creencias principalmente por la naturaleza y trascendencia de sus palabras; por demás dignas de reflexión para todo líder. En dicho mensaje, es posible descubrir al inicio una serie de declaraciones denominadas “Bienaventuranzas” que encapsulan y plasman ocho características esenciales para el liderazgo. Dichas características pueden verse agrupadas así: las primeras cuatro en lo relacionado con el Ser del líder o las condiciones personales pasivas del líder; y las siguientes cuatro en lo relacionado con el Hacer del líder o las condiciones activas de socialización del líder. Adaptando algunas ideas del autor J.A. Sanders, a continuación una breve descripción de dichas características:

Cualidades del Ser (Condiciones personales pasivas)
  • Insuficiencia. Bienaventurados los pobres de espíritu. Ah, la dicha de los que reconocen su bancarrota espiritual. El primer paso para el éxito consiste en reconocer que se tiene necesidades.
  • Contrición. Bienaventurados los que lloran. Ah, la dicha de los infelices! Luego de saber y reconocer el vacío, viene un sentir de inconformidad con una connotación positiva.
  • Humildad. Bienaventurados los mansos. Ah, la dicha de los humildes!. La mansedumbre no es blandura, es más bien fortaleza que ha sido canalizada apropiadamente (es decir, bien dirigida).
  • Aspiración. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Ah la dicha de los insatisfechos! De aquellos que anhelan genuinamente y con determinación satisfacer sus carencias y llenar sus tanques (emocionales, espirituales, relacionales).

Cualidades del Hacer (Condiciones sociales activas)
  • Compasivo. Bienaventurados los Misericordiosos. Ah, la dicha de los misericordiosos! Extender a otros empatía comprensiva en lugar de crítica merecida por algún fracaso. Liberar la culpa en otros a través de la sincera identificación y el perdón. La lástima es estéril, pero la compasión remedia a través de la acción el estrago del error y alienta al que quiere comenzar de nuevo.
  • Enfocado. Bienaventurados los Limpios de Corazón. Ah la dicha de los sinceros! Así como un lente limpio facilita la visión, la realidad interna libre de corrosión, libre de aleación, sincero y sin hipocresía) facilita ver con claridad hacia la esperanza futura.
  • Conciliatorio de Espíritu. Bienaventurados los pacificadores. Ah la dicha de los que fomentan la armonía! Los  que reconocen que la paz no es un constructo de ausencia de confrontaciones, sino de intervención activa en pro de lograr acuerdos positivos en medio de ellas. Implica construir con sacrificio propio la paz que otros no logran.
  • Inquebrantable en su lealtad – Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia- Ah, bienaventurado el que sufre por sus convicciones Espirituales- Por Cristo!  Aquellos que  cuyo sacrificio y perseverancia fluyen hasta alcanzar resultados y recompensas de gran impacto.

Para reflexionar: El ser y el hacer componen el liderar.
Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

1 comentario:

  1. Bendito seas tu mi SEÑOR Y DIOS MIO que me traes a tus sabidurías esas que son del cielo y no del hombre. Gracias por esta reflexión no me había percatado de esta enseñanza del "Sermón del monte"

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