lunes, 9 de septiembre de 2013

Sin esfuerzo no hay recompensa


Lectura: 2 Timoteo 2:4
   
Ningún atleta ha ganado una olimpíada haciendo lo que le era cómodo y natural. Ningún soldado ha ganado una batalla haciendo el mínimo indispensable para prepararse. Igualmente ningún campesino ha recogido una abundante cosecha haciendo lo que le era cómodo, por eso Pablo  le dijo a Timoteo que se esforzara.

Para que alguien pueda ganar una olimpíada tiene que ir en contra de su naturaleza y forzar a su cuerpo más allá de sus límites y hacer lo que no es cómodo y natural para ellos.  Tú como atleta de alto nivel no puedes decir que no puedes entrenar porque no es temporada o a tu cuerpo no le apetece entrenar hoy o estás adolorido. No, para ganar una olimpíada tienes que renunciar a tu comodidad y forzarte más allá de tus límites y aún sobreponerte al dolor.

Para consolidar una empresa exitosa, crecer en un área profesional, levantar una familia funcional y sana, alcanzar metas y sueños personales, se requiere de mucha dedicación, esfuerzo y enfoque.

Para reflexionar: Detrás de bastidores del éxito están el esfuerzo sostenido, la disciplina y la constancia. 

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario