martes, 1 de octubre de 2013

Más bienaventurado es dar que recibir


El dar es un acto de entrega a otro; es un acto de gracia. La gracia da con amor y liberalidad; la gracia otorga, no evalúa méritos, no condiciona. La palabra griega didomi (Strong No. 1325), traducida por dar en Hechos 20:35,  connota ofrendar, donar o conceder, libremente y sin ser forzado, algo de valor.
Damos según el fruto que producimos, y producimos de lo que somos. Un manzano produce manzanas y no naranjas u otra fruta. No puede producir un fruto diferente a su naturaleza. Jesús dijo que “por el fruto se conoce el árbol”. Dado que nuestra vida es ilustrada en forma figurativa como un árbol, necesitamos responder  la pregunta: ¿Qué clase de fruto hay en mi árbol?

La Biblia nos exhorta, con prioridad, a cultivar una actitud liberal en cuanto al dar, más que una actitud de recibir. Ahora, esta actitud no emerge en forma automática; necesita ser trabajada, y aun forzada para que crezca y se desarrolle, hasta que se haga natural, un hábito.

Recibir puede resultar más natural que dar. La vida está direccionada, por lo menos en todo el proceso de su crecimiento, por un continuo recibir. El bebé reclama con su llanto la comida y el afecto y atención de su madre. El esposo y la esposa esperan mutuamente por los elogios y las caricias hacia el otro. Todos esperamos recibir. Todos anhelamos ser reconocidos. Todos queremos ser estimados. Pero la vida también es dar.

Para reflexionar: El dar es uno de los sellos distintivos de los verdaderos líderes.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.

1 comentario:

  1. He podido sentir la satisfacción que se siente al dar, es mas grata es sorprendente, todas las emisiones que se perciben no solo corporalmente, sino tambien en el espíritu

    ResponderEliminar