martes, 12 de noviembre de 2013

Deudas

Lectura: Proverbios 22:7

Cuando un negocio necesita hacer un préstamo para financiar su operación, ya sea para adquirir equipo y maquinaria para expandir su capacidad de producción, para aumentar sus inventarios, o planear competir en nuevos mercados, es importante discernir sabiamente sobre esta decisión y contemplar diferentes escenarios sobre los posibles impactos en la sobrevivencia del negocio. En tiempos de bonanza el servicio de la deuda puede ser honrado con cierta facilidad y puede llegar la tentación de sobre extenderse en créditos por las condiciones favorables que se le ofrecen. Pero los tiempos pueden cambiar de un momento a otro, y la situación de la economía tornarse difícil para el normal desarrollo de los negocios.  No falta recordar que las condiciones exigidas por las entidades bancarias generalmente van más allá de los intereses que se deben pagar periódicamente, sino que algunas veces va hasta pedir el respaldo personal de socios con sus respectivos patrimonios. Si el banco determina que alguna de sus cláusulas no se ha cumplido según lo estipulado en el contrato celebrado entre las partes, este podrá declarar que el préstamo debe ser declarado inexistente y por lo tanto sujeto a ser reembolsado en su totalidad. Esta situación queda reflejada en la declaración del rey Salomón en Proverbios 22:7, en el que el que presta dinero se convierte en esclavo del prestamista. No sobra hacer algunas recomendaciones para el momento de tomar la decisión de pedir dinero prestado: 1. Es absolutamente imprescindible hacerlo? 2. Qué otras fuentes de financiación aparte de las oficiales se pueden identificar? 3. Si el préstamo tomado es reclamado hoy día estaría en capacidad de honrarlo? 4. Estoy al día en el pago de mis cuentas por pagar rutinarias? Llegar a una situación de insolvencia significa que el monto total de las deudas es mayor que el monto representado por los activos. En este momento el negocio ya no le pertenece a usted sino a sus acreedores.

Para reflexionar: "Repentinamente sus deudores se levantarán airados, se volverán contra ustedes y se llevarán cuanto tienen, mientras ustedes permanecen parados temblando e indefensos."  Habacuc 2:7.

Antonio San Clemente. Bogotá, Colombia. 

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