martes, 25 de marzo de 2014

El Siervo Líder



Es común observar en las compañías organigramas  con forma de pirámides triangulares, donde la estrella de la escena está en el ápice, mientras que los escalafones de la base parecen ser los de menor valor. Eso ha propiciado una cultura empresarial de patrón-empleado poco efectiva al momento de operar, pues el director se siente como rey mientras que los empleados se perciben como súbditos, y así se forma una empresa que mas bien parece un feudo, donde el rey marca la acciones de los súbditos y no el mercado, estas son organizaciones que están al servicio de la misma empresa y no del mercado.

En cierta ocasión, fue a mi cubículo, el director de la empresa donde trabajaba, y me dijo: ¿que necesitas que yo haga, para que alcances el pronóstico de ventas? Fue entonces que expuse en forma consiente los elementos que debería proporcionar la dirección para alcanzar el objetivo trazado, en otras palabras se bajo del pedestal e hizo equipo.

Muchos tienen como meta dirigir a un gran número de personas, pero pocos son los que se toman el tiempo de servir a otros para que alcancen los objetivos establecidos. El pasaje anterior nos da luz para poner en práctica el valioso principio bíblico de servicio.


Para reflexionar: El poder de un líder no radica en el número de personas que dirige, sino en la capacidad que tiene para servir a más personas.


José C. Castillo Valdez. Monterrey- México

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