lunes, 28 de abril de 2014

La ley del mínimo esfuerzo.


Esto es: trata de esforzarte lo menos posible, pero al mismo tiempo trata de cobrar lo más posible. Lo vemos en muchas personas, empresas y escuelas que prometen aprender sin esfuerzo, sin tareas en casa. Sepa bien esto, estas promesas son falsas, el único camino para logar metas es el trabajo y la disciplina, observe Proverbios 22:29 dice: ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.

Observe que en la parábola de los talentos los que recibieron 5 y 2 talentos negociaron con ellos, la palabra negociar es negación al ocio, en otras palabras son personas que saben manejar los recursos que tienen, no están esperanzados a recibir más recursos, con lo que tienen trabajan, esto implica trabajar aun cuando no tenga ganas o ánimo para hacerlo, esta parábola nos enseña que Dios da conforme a la capacidad de cada quien, en primer lugar para no dejarse dominar por la pereza y el desanimo, y en segundo lugar para no dejarse dominar por el éxito en los negocios. Otro punto de interés es que el hombre que recibió 1 talento tuvo miedo, es ese miedo que paraliza, miedo a perder, miedo al fracaso, miedo a equivocarse. Cuántas veces hemos caído en la misma situación. 

Para Reflexionar: Seguro tienes por lo menos un talento; ¡ponlo a trabajar! Dios es multiplicador de esfuerzos.


José C. Castillo Valdez. Monterrey- México

lunes, 21 de abril de 2014

Aceptar y recibir Instrucción y Reprensión

El hombre sabio ama la instrucción y atiende a la reprensión. Se requiere de humildad para recibir la instrucción y la corrección con buena disposición y diligencia para aceptarla y aplicarla. El hombre sabio desarrolla un corazón enseñable - corregible: con apertura y actitud humilde para recibir consejos, exhortaciones, amonestaciones y enseñanzas.

A muchos no les gusta la instrucción y la reprensión a causa de su orgullo y altivez. Quien no recibe la corrección y amonestación se hace necio e insensato al menospreciar el consejo. El que niega el consejo se condena a sí mismo a quedarse en un callejón sin salida. Por el contrario, como dice Proverbios 12:1: “El que ama la instrucción ama la sabiduría; mas el que aborrece la reprensión es ignorante”.

La instrucción y la reprensión apuntan a todo el proceso de disciplina con miras a generar información-formación-reformación; su objetivo corregir y enseñar para que la persona sea instruida en justicia, y sea apartada de los malos caminos. Rehusar la instrucción y la reprensión representa un grave error que conduce a andar por malos caminos, y acarrea consecuencias negativas.

La Biblia nos anima a ser prudentes y prontos en aceptar la reprensión y la instrucción (consejo, corrección, amonestación, etc.) con una actitud humilde, que resulta de utilidad para  ver los errores y corregir el comportamiento.  

Para Reflexionar: La instrucción y la reprensión nos aportan la sabiduría necesaria para caminar con seguridad  y paz por la vida.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.

lunes, 14 de abril de 2014

A quien Sirve un Líder



Un soldado alega que disparó contra una multitud, pero que él solamente obedecía órdenes superiores. Es decir alega que estaba al servicio de su patria. ¿Que debería hacer un soldado con una orden como esta? O ¿qué debe hacer un empleado cuando su jefe le ordena ir contra la ley? Como líderes a veces ponemos en este predicamento a nuestros colaboradores. Como subalterno, empleado e incluso hijo, se necesita tener muy en claro a quien sirve un líder para que tenga la claridad de la forma de decidir si obedece o no. También es necesario conocer bien las escrituras para poder comprobar cuál es la voluntad de Dios. Esa, la voluntad de Dios, debería ser la medida que debemos seguir.

Cuando Pablo nos invita a no amoldarnos a este mundo y más bien ser transformados mediante la renovación de nuestra mente, también nos aclara que con estas dos acciones podremos comprobar la voluntad de Dios y le da tres calificativos: Buena, Agradable y Perfecta. La voluntad de Dios siempre muestra bondad y amor de todos con todos. Es agradable pues con el tiempo el creyente aprende a disfrutar de la confianza de obedecer esa voluntad. Y es perfecta pues en El no cabe otra cosa. Solo Él conoce toda la perspectiva, el pasado y el futuro. Podemos “objetar” otras voluntades y otras ordenes aun con consecuencias en nuestra contra, cuando sabemos a ciencia cierta cuál es la voluntad de Dios. Podemos vivir con una conciencia limpia y en paz cuando nos ceñimos a la voluntad de Dios. Y la única  manera es escudriñando, profundizando y aprendiendo con denuedo sobre la persona y las acciones de Dios. Un buen líder debe saber con muchísima certeza a quien sirve verdaderamente.

Para reflexionar: La conciencia clara del líder de a quien sirve, le permite pedir lo que el mismo está dispuesto a hacer acorde a la voluntad de Dios.
           

Hebert Reyes Bogotá-Colombia.

lunes, 7 de abril de 2014

Lo que la Gente quiere de un Líder

Lectura: Juan 6:68-69.  

Estudios serios han mostrado que la gente espera y desea de sus líderes cuatro características primordiales (Honestos 88%, Progresistas 78%, Inspiradores 68% Competentes 63%). Cuando una persona se revela genuina y deseosa del bien de sus semejantes, estos tienden a reconocerle como Líder. No se necesita tener un cargo o jerarquía para liderar. Jesús estaba preparado para la decepción de tener discípulos que por una u otra razón lo abandonarían como lo muestra el pasaje. Esta certeza de ser un líder verdadero le permitió retar a sus discípulos a decidir si querían marchar también. 

Pero Pedro, tal vez el más impulsivo pero también el más directo de sus discípulos se cuestiona a sí mismo y a sus compañeros al responder: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Esta afirmación es un reconocimiento del liderazgo de Jesús y también del poder de su propio testimonio. ¿A quién irían después de conocer a Jesús? ¿Quién podría compararse con Él? ¿A quién imitar y seguir si no era El? Luego reconoce lo que Jesús tiene: ¡Palabras de Vida Eterna! ¿En que otro líder en toda la historia en el mundo podemos reconocer tal nivel? 

Jesús era honesto, transparente, sin doblez aun para decir las cosas más duras. Era Un innovador y progresista sin par. El reestablece el significado de la palabra de Dios, la profundiza, la depura. Inspiró a muchos a través de su amor, su ejemplo, su obediencia y su sacrificio. Y sabía como nadie comunicar las ideas y conceptos del reino a los más humildes y menos entendidos. Un líder como cualquiera de nosotros desearía seguir e imitar. Por ello nuestro modelo de liderazgo perfecto es El. ¿Es Jesús el modelo que estas imitando?

Para reflexionar: Un verdadero líder no “pretende ser” frente a sus discípulos. El verdadero líder trata genuinamente de vivir la vida del modelo perfecto: Jesús.

Hebert Reyes Bogotá-Colombia.

martes, 1 de abril de 2014

Sabiduría para los desafíos de la vida


El libro de proverbios tiene un tema central: la sabiduría. En el antiguo mundo hebreo la sabiduría no era un mero conocimiento acumulado, sino la aptitud para vivir de manera correcta; sujetos al plan del Creador.

No me extraña toparme con muchos que se jactan de ‘sabios’, creyendo saberlo todo, yo mismo anduve ese camino más de una vez; pero, me maravilla encontrarme con quienes no han perdido la capacidad de admirar la belleza a pesar de las tormentas de la vida, de reconocer las necesidades de otros, de agradecer con humildad lo que muchos toman por irrelevante, de aprender por igual de los cultivados como de los niños, de abrazar la fe de que hay un solo Dios y vale la pena vivir para él.

No hay manera de sacar provecho de nuestros errores pasados, a menos de que caminemos sabiamente el día de hoy, tampoco hay un antídoto que nos evite fuertes desafíos en el futuro, pero el caminar sabiamente hoy nos capacitará para afrontarlos con destreza.

La sabiduría divina apela a lo más elemental de la vida: Resolver conflictos de manera correcta. Si hablamos de relaciones rotas, sea en la familia, en la iglesia o en la empresa, estamos realmente hablando de problemas que no se resolvieron al echar mano de la sabiduría de Dios. La buena noticia es que esa sabiduría sigue tan disponible como siempre.

Para reflexionar: Los desafíos de la vida son el espejo que refleja la imagen de nuestro carácter.

Edgar Medina, Monterrey, México.