martes, 17 de junio de 2014

Sea como la hormiga

Lectura: Proverbios 6:6-8             
Dios puso sabiduría en la naturaleza. Si reflexionamos sobre ella aprenderemos mucho. La hormiga es un elocuente ejemplo. “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y se sabio”. Las hormigas son insectos infatigables, creados para el trabajo. Diríamos que tienen una actitud correcta hacia el trabajo. Pero hay personas que son perezosas, no les gusta vestir el uniforme del esfuerzo y el trabajo.  No han desarrollado el hábito de trabajar arduamente. Pero la laboriosidad es un hábito que se puede aprender con disciplina. Lo que se requiere es desarrollar una actitud adecuada hacia el trabajo. Mi madre, quien era una incansable trabajadora, acostumbraba a decir: “Contra pereza, diligencia”. Lo que ella expresaba con esa frase, era que no se iba a permitir holgazanear cuando había cosas por hacer. 

La expresión ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y se sabio”, es un llamado a actuar con disciplina.  La palabra disciplina deriva de la palabra griega gymnatsu, que se parece a la palabra gimnasia, que tiene que ver con ejercitarse. Ser pronto en la acción requiere disciplina. La disciplina nos ayuda a establecer patrones y normas para la vida. Una vida de disciplina es indispensable para desarrollar  hábitos de efectividad en el trabajo y en la vida en general, y para asignar prioridad a lo importante. Richard Séller Taylor dice: “La habilidad de regular la conducta mediante principios  y buen juicio, en vez de la impulsividad, los deseo, las presiones o las costumbres sociales”.


Para Reflexionar: El trabajo arduo siempre produce recompensas.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela. 

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