martes, 22 de julio de 2014

Comunica interés


La comunicación agresiva, usada por quienes suelen interrumpir bruscamente la conversación de otros, levantar la voz, retirar el habla, no escuchar y lanzar culpas —entre muchas otras cosas—, es un antídoto muy efectivo para estropear las relaciones. Otro, con la misma capacidad de daño es el que genera la comunicación en el extremo opuesto, la pasiva. Pues, mientras que una persona pudiera callar en un momento dado por prudencia, el pasivo lo hace como un mecanismo de defensa que sin duda le traerá más problemas después.

Se comunican pasivamente personas que no parecen defender sus intereses, ni expresan sus sentimientos y mucho menos expresan desacuerdo. Si bien, ser conciliador es una noble cualidad, el hacerlo por no encarar los problemas adoptando sin criterio la visión de los demás es una grave falla del carácter.

El rey Salomón escribió: «El falto de cordura menosprecia a su prójimo…», al comunicarnos pasivamente nos menospreciamos a nosotros mismos,  a nuestros valores y a los de quienes nos rodean.

Comunicar interés por otros es el inicio del camino hacia una verdadera solución de conflictos. Debemos ser cuidadosos entonces de no confundir la comunicación pasiva con la prudencia, pues la primera nos pondrá una mordaza en la boca, mientras que la segunda nos conducirá a encontrar un mejor momento para hablar y encarar los problemas.

Para Reflexionar: La prudencia es una muestra de carácter, el callar es mera cobardía.

Edgar Medina, Monterrey, México.

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