martes, 8 de julio de 2014

Desarrolla el Carácter



En un mundo en donde los logros se valoran sobre las convicciones, el desarrollo del carácter ha pasado a ser una especie de ‘mal necesario’. Pero, no debe dejarse de ver que el desarrollo de un buen carácter al largo plazo resulta vital, pues es la base en la que se fundan nuestras decisiones más cruciales. El carácter es la fuerza que nos sostiene hasta superar los fracasos. Es la paciencia en el tiempo de sembrar y el vigor en el de levantar la cosecha. Es la firmeza para someter nuestros impulsos inadecuados. Es la guía en los momentos de incertidumbre. Es el mayor aliado en las tribulaciones. Es la capacidad de avanzar sin dejar de ver la meta. Es —en última instancia—, lo único que nos queda, cuando no nos queda nada. Es lo que en verdad somos.

El sabio Salomón escribió: «…como el ave que vuela presurosa hacia la red, sin saber que eso le costará la vida». Los hombres y mujeres sin carácter, hacen uso de sus ‘alas’; es decir, de sus capacidades y destrezas sin otra guía que la de sus deseos e intereses y no ven que van directos a una red que les robará la libertad y despreciará su vida.

En cambio, quienes desarrollan un carácter maduro agregan valor a los demás. Son impulsados por la motivación interna de hacer lo correcto; construyen puentes con entusiasmo, empatía y tolerancia por los cuales sus familiares, clientes y amigos pueden cruzar con confianza.

Para Reflexionar: El fruto del éxito brota de la semilla de un carácter maduro.

Edgar Medina, Monterrey, México.

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