martes, 1 de julio de 2014

Prepárese espiritualmente para el éxito

Lectura: Salmo 27:1
            
El éxito que deja afuera a Dios, no es éxito real. El éxito que excluye a Dios, nos deja incompletos y sin disfrute pleno. Sin Dios tan sólo existimos, no vivimos. Dice La Biblia: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”. El éxito es el logro continuo de llegar a ser la persona que Dios quiere que usted sea y de lograr los objetivos que él le ha ayudado a establecer. Muchas personas definen el éxito en términos de prestigio, poder, riquezas, placer, títulos y hazañas, pero Dios evalúa el éxito en términos de relación, carácter y fe. La gente se enfoca en sus propias metas, gratificaciones particulares, propósitos, logros personales y esfuerzos propios, con resultados que se miden en términos de dinero, recompensas, poder, prominencia, posición, reconocimiento, etcétera. Pero la persona enfocada en Dios se ocupa principalmente del éxito que empieza en su interior  y se define y mide en términos de propósito eterno, crecimiento espiritual, mayordomía fiel, fidelidad a Dios, carácter íntegro, logros duraderos, sentido de legado y obediencia  a los principios de Dios.
     
Prepararse espiritualmente no implica la mera contemplación de la deidad. Acceder a la revelación de Dios y tener una correcta relación con él, requiere búsqueda y labor. No puede acceder al pleno conocimiento y comunión con Dios, si usted tiene una vida relajada y acomodada. Antes es necesario laborar; es necesario invertir tiempo y esfuerzo en estudiar y meditar la Biblia, así como invertir tiempo en la oración y en el servicio a Dios. Aun cuando nuestra relación con Dios es un regalo de la gracia de Dios. Sin embargo, sin esfuerzo, diligencia y perseverancia no hay  verdadera comunión con Dios, ni efectiva preparación espiritual.

Para Reflexionar: Sin Dios no hay éxito real.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela. 

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