martes, 30 de septiembre de 2014

Cuidado con los atajos



Se sabe que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, y se oye decir que la distancia más larga entre esos mismos puntos ¡es un atajo! En una cultura avocada a elegir lo más cómodo muchos no dudan en acortar la distancia aunque eso represente hacer algo indebido.

La falta de integridad no siempre resulta en papeles tan bochornosos, la mayoría de las personas en alguna medida hemos caído en ella; pero, parecería que el problema no es la falta de rectitud, ¡sino que te atrapen¡

Un papá llevó a su hijo al parque de béisbol, al llegar a la taquilla pidió dos entradas. La vendedora le hizo saber que en ese día los menores de siete años no pagan el acceso. El hombre respondió con orgullo:
—Mi campeón tiene ocho años.
La señorita entonces dijo:
—Yo no me daría cuenta de su edad si usted me dijera que tiene siete.
—Usted no, —aclaró el hombre— pero él sí.

No ser íntegro siempre tiene consecuencias adversas, aunque no sean inmediatas. El ejemplo que damos tarde o temprano podrá ser usado en nuestra contra.

Para Reflexionar: Pocas veces reflejamos mejor nuestra integridad que cuando actuamos donde nadie nos observa.

Edgar Medina, Monterrey, México.

martes, 23 de septiembre de 2014

Transforma el enojo en determinación



¿Qué suele impedirnos ser personas más determinadas? Creo que la lista bien pudiera comenzar con el miedo a salir de la zona de comodidad. Ningún afroamericano había llegado tan lejos en busca del sueño de ser un profesional del béisbol antes de Jackie Robinson, pero él se determinó a pagar el precio que fuera necesario. Por supuesto que la influencia nociva de otros puede también empujarnos a limitar nuestro potencial y determinación, por ello es necesario desarrollar una visión clara de hacia dónde hemos sido llamados a llegar para permanecer firmes ante los embates de los demás. Podemos sumar la falta de convicción personal, cuando nuestros deseos no están enraizados en nuestro corazón serán fácilmente arrastrados por el fluir de las circunstancias.

La falta de determinación puede tener su origen en una falla en el carácter como lo es la baja autoestima, que a su vez es falta de fe en creer lo que Dios dice que somos. Podemos agregar también las fallidas experiencias pasadas, cuando ha habido fracasos en intentos anteriores se crea en nuestra memoria un archivo que asocia el intento con la derrota —de eso hay que deshacerse.

Finalmente, creo que la lista no pudiera estar completa sin los límites referentes, si Jackie hubiese tomado en cuenta que ningún negro había logrado jugar de manera profesional se hubiera conformado con participar en la liga de negros, pero decidió superar la marca y rebasar en límite que se tenía como referente en ese momento.

Para Reflexionar: La determinación usa nuestro enojo a nuestro favor.

Edgar Medina, Monterrey, México.


martes, 16 de septiembre de 2014

Los 3 consejos para desarrollar determinación


La determinación es aquello que nos permite permanecer de pie ante los embates que la vida suele presentarnos. Es la condición que sirve de fundamento para muchas otras cualidades como la disciplina, la diligencia, la lealtad, el ahorro, la generosidad y el esmero, entre muchas más. El rey mas sabio y rico que ha existido lo expresó así: «Quien se rinde ante un problema, no demuestra fuerza ni carácter».

El primer consejo para desarrollar determinación es… Persevera. Perseverar es mantenerse constante en lo que se comenzó. Mantenerse constante en lo que se comenzó es ponerse metas a corto mediano plazo y agarrarse el alma para no claudicar.

El segundo consejo para desarrollar determinación es tan importante como el primero, y es… Persevera. Perseverar es mantenerse constante en una actitud. Aquí es donde entra la capacidad de controlarse, independientemente de las circunstancias o las reacciones de otros.

El tercer consejo para desarrollar determinación es tan importante como el segundo, y es… Persevera. Perseverar es mantenerse constante en una opinión. Tuve que enfrentar una difícil situación hace un tiempo, sabía que tenía que notificar a ciertas personas claves en una organización de una decisión que tomé. No estaba seguro de con qué reacción me iba a topar, pero estaba seguro que era una decisión correcta, por el tiempo y la oración que invertí en tomarla y el consejo que recibí de hombres maduros. La respuesta fue mucho peor de lo que esperaba; aún así me mantuve firme. Hoy, corrido el velo del tiempo, sé que tuve razón.

Para Reflexionar: La determinación es el alma del carácter.

Edgar Medina, Monterrey, México.

martes, 9 de septiembre de 2014

¿Cuál es el propósito de la disciplina?


Crecer en disciplina personal es una verdadera locura si se pretende sin una dirección clara de qué es lo que queremos. Quienes ahorran sin un propósito son solamente unos avaros; quienes acumulan sin un propósito son unos compulsivos; quienes se levantan de la cama antes de que amanezca sin un propósito ¡deberían, al menos, prepararnos el desayuno! Todo en la naturaleza tiene un propósito, cada parte de nuestro organismo lo tiene, por pequeña que sea. Muchos no sienten ningún tipo de entusiasmo por crecer en carácter, actitud o disciplina por el simple hecho de que no tienen un propósito definido para sus vidas.

En el extremo opuesto encontramos a quienes trabajan incansablemente por alcanzar objetivos claros, pero que no fueron decididos en oración ni son fruto de su relación personal con Dios. Estos se toparán con el terrible hecho de haber trabajado toda una vida levantando una escalera para descubrir —al llegar a la parte más alta— que la recostaron en una pared equivocada.

El libro de Proverbios enseña: «No te desgastes tratando de hacerte rico, sé lo suficientemente sabio para saber cuándo detenerte», hay que notar que el esfuerzo y sacrificio que se requiere para construir una vida de éxito no es suficiente, se requiere sabiduría. Esa es la parte que nos conecta con nuestro Creador y lo hace más que un socio activo en nuestra vida, lo convierte en el protagonista. Esa sabiduría no sólo nos indicara cómo y con quién hacer las cosas, sino hasta cuándo.

Para Reflexionar: La vida corre sin parar, debes saber cuándo detenerte para vivirla.

Edgar Medina, Monterrey, México.


martes, 2 de septiembre de 2014

Acepta el desafío de enseñar a otros la disciplina


Sólo los milagros pueden superar los resultados que ofrece la disciplina, y aunque no descartamos que los milagros ocurran, sí podemos estar seguros de que Dios está más interesado en forjar nuestro carácter que en procurar nuestra comodidad, por ello la gran mayoría de las cosas trascendentes de la vida serán resultado de atender disciplinadamente las pequeñas y las grandes cosas que exigen.

El mundo tuvo en Houdini al más grande escapista de la historia, pero más de uno lo haría ver como un novato si se trata de ‘escapar’ de la disciplina y la responsabilidad. No conozco a algún empresario, profesor o padre de familia que acepte gustoso la indisciplina de la gente a su cargo, pero a veces se falla en transmitir la enseñanza de la disciplina por el terrible obstáculo del mal ejemplo.

El libro de Proverbio expresa: «Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán», me habla muy fuerte la palabra dirige. Es común que enseñemos a otros indicándoles qué es lo correcto, pero si me observan infringiendo la ley, mintiendo, fallando en cumplir mis promesas o metiéndome en la fila indebidamente será una tarea infructuosa o incluso contraproducente.

Aceptar el desafío de enseñar a otros el valor de la disciplina nos debe enfocar en dar muestra con el testimonio de una vida disciplinada. El líder, el jefe, la maestra o la mamá que dirige debe ponerse a la cabeza y decir —sin palabras— ‘vean como se hace, esto es lo correcto’.

Para Reflexionar: Vivir disciplinadamente debe ser la primera conquista personal de un vencedor.

Edgar Medina, Monterrey, México.