martes, 30 de septiembre de 2014

Cuidado con los atajos



Se sabe que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, y se oye decir que la distancia más larga entre esos mismos puntos ¡es un atajo! En una cultura avocada a elegir lo más cómodo muchos no dudan en acortar la distancia aunque eso represente hacer algo indebido.

La falta de integridad no siempre resulta en papeles tan bochornosos, la mayoría de las personas en alguna medida hemos caído en ella; pero, parecería que el problema no es la falta de rectitud, ¡sino que te atrapen¡

Un papá llevó a su hijo al parque de béisbol, al llegar a la taquilla pidió dos entradas. La vendedora le hizo saber que en ese día los menores de siete años no pagan el acceso. El hombre respondió con orgullo:
—Mi campeón tiene ocho años.
La señorita entonces dijo:
—Yo no me daría cuenta de su edad si usted me dijera que tiene siete.
—Usted no, —aclaró el hombre— pero él sí.

No ser íntegro siempre tiene consecuencias adversas, aunque no sean inmediatas. El ejemplo que damos tarde o temprano podrá ser usado en nuestra contra.

Para Reflexionar: Pocas veces reflejamos mejor nuestra integridad que cuando actuamos donde nadie nos observa.

Edgar Medina, Monterrey, México.

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