martes, 4 de noviembre de 2014

Un corazón lleno de amor



Sin amor estamos en bancarrota, no importa la fe que alberguemos, los dones y talentos que poseamos, ni las obras de servicio que realicemos; ni las habilidades, inteligencia y educación que tengamos. “Si no tengo amor, nada soy”. El amor es lo que le da valor a todo lo que somos y hacemos.

Un corazón sin amor es un corazón enfermo y estéril. Pero un corazón lleno de amor es un corazón sano. Un corazón lleno de amor es un corazón que sabe perdonar; que practica la tolerancia y la empatía, que se mueve a la compasión, que pone la fe por obra. Urge, entonces, entrar por la senda del amor. Esa senda es Dios.

El amor trae sanidad al corazón del hombre

El amor crea un ambiente psicológico y espiritual sano en el corazón del hombre. El amor sana nuestras emociones tóxicas y dañinas. El amor nos ayuda, por ejemplo, a vencer el temor paralizante. En 1 Juan 4:18 la Biblia dice: “El amor perfecto echa fuera el temor…” (NVI). El amor también es el mejor antídoto contra el enojo crónico y el odio. Por eso Jesús nos exhorta a amar a los que nos causan dolor y nos agravian, como la vía para lidiar con el resentimiento y el odio (Mateo 5:43-45).


Para reflexionar: El amor es la cura contra las faltas y el resentimiento.

Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela. 

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