miércoles, 25 de febrero de 2015

4 Soluciones para 4 Realidades Humanas exigentes (Parte II)

Lectura: Salmos 107


El Salmo 107 presenta 4 dilemas humanos, muy ligados al mundo empresarial y profesional; y cada uno viene acompañado de una salida esperanzadora de parte de Dios. A continuación se describen:

1. Desorientación (vs. 4-9). En esta realidad están inmersos aquellos en quienes se conjugan la falta de sentido en la vida, de propósito y de pertenencia. Para los que manifiestan esta condición que drena el alma, Dios les ofrece dirigir o “ubicar”, de tal manera que lleguen a un sitio donde encuentren sentido y aceptación.

2. Ineficacia Limitante (vs. 10-16). Acá se vislumbran quienes están confinados a hábitos no productivos, condiciones restrictivas, y peor aún, imposibilitados de notarlo o de poder librarse. Su condición de “rebeldes sin causa” que tanto les limita la visión y oscurece el corazón, fue ganada por ellos mismos ya que siguieron su propio camino con terquedad e ignorando el consejo de Dios. Están atrapados en su propio sistema. Aun así, es el mismo Dios quien se ofrece a ayudarlos en pro de su libertad, al romper con aquello que les restringe y limita su potencial de vida.

3. Remordimiento (vs. 17-22). La angustia y consecuencias por lo hecho en el pasado embarga a los que están inmersos en esta realidad. El mal que hicieron en el pasado les alcanza todos los días y no les deja ni disfrutar el presente ni imaginar con esperanza el futuro. Sin embargo, para ellos Dios ofrece intervenir al entregar palabras de les sane y les facilite así el camino al perdón y a la restauración.

4. Abrumados (vs. 23-32). En este grupo están los “Navegantes de Aguas Turbulentas”, negociantes, aquellos cuyo espíritu emprendedor les ha llevado a océanos de gran profundidad, con peligros inadvertidos y tormentas avasallantes. Que aunque han visto la obra de Dios, la han ignorado, llenos de arrogancia y auto-suficiencia. Lo cual ha derivado en situaciones de tal complejidad que acarrean aflicción, desvanecen cualquier pericia y hacen inútil a la ciencia. Para ellos, Dios también ofrece intervenir dándoles paz, calmando la tormenta y guiando hasta puerto seguro.

Para reflexionar: Para cualquier circunstancia hay esperanza en Dios.


Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

martes, 10 de febrero de 2015

Corresponsabilidad en ayudarse mutuamente


La corresponsabilidad se apoya en la interdependencia

La interdependencia es un camino de dos vías. La interdependencia conduce a la apertura, al compromiso y  a la contribución a otras personas, a la vez que se recibe el beneficio de la comprensión, la consideración  y la ayuda de los demás. Al ser interdependientes estamos en capacidad de dar amor, apoyo y comprensión, pero al mismo tiempo reconocemos la necesidad de recibir ese mismo amor, apoyo y comprensión. Bajo este estilo de interacción personal se fomenta la cooperación mutua y el aprovechamiento de los talentos y habilidades de cada quien para conseguir resultados positivos. Su lema es nosotros podemos hacerlo juntos.

La responsabilidad supone accionar a favor de otros.

Ser responsable significa estar dispuesto y disponible para responder con acciones concretas a favor de otras personas. Implica asumir corresponsabilidad por las necesidades de otra persona; pero también hacerse responsable por sí mismo.

Pero asumir responsabilidad no significa abrogarnos la responsabilidad por la satisfacción de las necesidades de los demás. Nadie puede hacerse responsable por las necesidades de otros. Cada persona debe asumir esa responsabilidad por sí misma. Corresponsabilidad significa generar un conjunto de relaciones de apoyo mutuo; funcionar con un espíritu de colaboración. Ese el sentido del pasaje bíblico en Gálatas 5:2,5 que refuerza la idea que estamos expresando: Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo… que cada uno cargue con su propia responsabilidad”. Por un lado se exhorta a los creyentes a asumir una responsabilidad hacia los demás y hacia uno mismo (versículo 2); pero por el otro lado se aclara que cada uno cargará con su propia responsabilidad (versículo 5). Estos dos versículos se complementan y aportan un sentido de equilibrio, entre la responsabilidad personal y la corresponsabilidad en apoyarse y ayudarse. Somos llamados a solidarizarnos y comprometernos en apoyar a otros cuando su vida se ve sobrepasada por cargas pesadas, y no cuentan con recursos de afrontamiento para salir adelante. Ese es el sentido que expresa la palabra carga (exceso de carga), del griego baros (Strong 922) en el versículo 2. Eso es expresar amor al tener responsabilidad hacia otros en circunstancias difíciles, en tiempos de crisis. Pero por otro lado el versículo 5 dice que cada uno cargue (carga liviana), del griego fortion (Strong 5413), con su propia responsabilidad.

Esto describe las responsabilidades cotidianas (trabajo, familia, etc.) que necesitamos llevar a cabo. Eso es así por cada persona tiene la responsabilidad de lidiar con el día a día de su vida, con las cosas que constituyen su propia carga personal. Esa carga no es transferible ni delegable.

Para reflexionar: Sencillamente hay cosas que ninguna persona puede hacer por otra, pues son de su sola competencia.  


Arnoldo Arana. Valencia-Venezuela.