martes, 14 de abril de 2015

El uso de la lengua: La prueba del ácido del carácter



En análisis financiero existe una prueba llamada prueba de ácido, que es un indicador que se usa para medir la liquidez de una empresa u organización. Este indicador mide la capacidad para cancelar las obligaciones corrientes. Es la prueba más extrema de la liquidez de una empresa. Así mismo el uso de nuestra lengua es una prueba de ácido de nuestro carácter. Prueba el grado de nuestra sanidad emocional y santidad espiritual.   

La forma como una persona habla y conversa es la prueba real de su carácter. La Biblia dice: “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Expresamos con nuestra boca lo que somos. Virginia Satir dice que “hay una relación entre la forma de comunicación de una persona y su nivel de autoestima”. El tipo de lenguaje que usamos es expresión fidedigna de nuestro carácter; de nuestra madurez personal o de la falta de ella.

El dominio de la lengua implica el dominio de todo el cuerpo, y viceversa. Si somos capaces de controlar nuestra lengua, seremos capaces de controlar cualquier pasión de nuestros cuerpos.

Nuestra lengua puede ser utilizada para maldecir o para bendecir, para murmurar y destruir o para edificar, para agredir o para consolar, para engañar o para enseñar. Pero la misma Biblia nos dice: “… esto no debe ser así” (Santiago 3:10b). Por el contrario, la palabra de Dios nos insta a que “sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder a cada hombre” (Colosenses 4:6).    

Mantener nuestro lenguaje - palabras y expresiones - bajo control es una disciplina diaria que debe desarrollarse. Si con nuestras palabras no vamos a edificar, bendecir, consolar, exhortar, enseñar, animar; sino, por el contrario, criticar, ofender, calumniar, maldecir, murmurar, chismear o agredir, es preferible guardar silencio y enmudecer.  

Para reflexionar: El dominio de la lengua es evidencia de la madurez del carácter de una persona.


Arnaldo Arana. Valencia – Venezuela.