martes, 29 de marzo de 2016

Celebrando, entre lo urgente y lo importante.


¡Cuántas agendas de trabajo están saturadas por asuntos urgentes! La dinámica de muchos equipos consiste en atender lo emergente, dejando de lado lo importante. Puedo ver frecuentemente a los líderes presionar a sus equipos para sacar cierta tarea o carga de producción para luego, prácticamente sin respirar, pasar a otra.

Creo que los mejores equipos son aquellos que han aprendido a funcionar más que como una organización, como un organismo; más que como un grupo, como una familia. Las familias saludables tienen varias características importantes, una de ellas es que dedican tiempo a celebrar juntos. Sin importar la distancia procuran estar unidos en los festejos familiares. 

Los líderes pueden hacer una gran diferencia con simplemente tomar tiempo para informar y celebrar con sus equipos cuáles fueron los frutos de sus esfuerzos recientes. Es importante no esperar a que el reconocimiento al buen desempeño sea un gran acto institucional y esporádico, sino una forma dinámica y continúa de festejar los resultados positivos en la intimidad de una junta, o en medio de la rutina, un día cualquiera.

Cada empresa debe estar clara en qué hueco de la sociedad llenan sus productos y servicios, y cuando éstos han logrado cumplir con su propósito vale la pena hacer una pausa —basta unos minutos en muchas ocasiones—, respirar y celebrar juntos.

Dios no escatima en animarnos a celebrar sus obras, David comprendió que no podía dejar pasar un solo día para celebrar.

Para Reflexionar: Cada generación celebrará tus obras y proclamará tus proezas. Salmos 145:4.

Edgar Medina, Monterrey - México.

lunes, 14 de marzo de 2016

¿Liderando a tus favoritos?



Escuchaba de un psicólogo que atendía un caso familiar, la mamá tenía un trato desigual con sus hijos, particularmente desfavorable con una de sus hijas. El terapeuta preguntó en reiteradas ocasiones a su paciente si notaba el trato inequitativo que hacía, a lo que ella respondía que no, que trataba a todos sus hijos e hijas por igual. De pronto el psicólogo replanteó le pregunta de una forma que trajo mucha la luz sobre el asunto: «Señora —preguntó—, a quién le recuerda esta hija». La mujer, sin pensarlo mucho, replicó: «¡Es igualita a mi suegra!».

La realidad que muchos líderes viven no es muy diferente a la de esta señora, tienen en sus equipos de trabajo ciertos colaboradores predilectos y otros que evidentemente no lo son, pero al igual que ella, fallan en reconocer el distingo que hacen.

Proyectar nuestros prejuicios y frustraciones en otros forma parte de la realidad humana; las fallas en el pasado y las malas experiencias también ‘cargan los dados’ a favor de unos y en contra de otros, sin embargo, toda desigualdad amenaza la unidad y la fuerza del trabajo en equipo. La norma que nos ayudará a solventar esta situación es: «Mismas reglas para todos».

Para Reflexionar: La aplicación de reglas claras, previamente establecidas y estandarizadas debe ser el eje de unión de cada familia, iglesia, empresa y grupo en la sociedad. 


Edgar Medina, Monterrey - México.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Corta tu Higuera


¡Qué importante es inspeccionar nuestra viña!, ¡qué importante es hacer un recorrido y considerar cómo ha estado nuestra vida y descubrir cuáles son aquellas áreas que están siendo productivas y cuáles simplemente están ocupando espacio sin rendir fruto alguno! Al hacer esto descubriremos qué higueras tienen fruto y cuáles sólo ocupan terreno. Las higueras con fruto debemos dejarlas, las que no producen frutos debemos cortarlas.  

“Córtala”, le dijo el patrón al empleado del viñedo. Este hombre -el dueño de la viña-, estaba orientado a la acción, él esperaba resultados pues por tres años el árbol no había dado frutos, ¿para qué esperar más? -se dijo a sí mismo-. Esto nos hace pensar, ¿cuáles son aquellas situaciones, personas, hábitos, cosas, negocios, relaciones que sólo han ocupado espacio en nuestras mentes, corazón y espíritu? ¿Qué nos hace esperar para cortar esa higuera? Hay relaciones que llevan años sin fruto, hay situaciones que sólo están robando las fuerzas de nuestros cuerpos, hay personas en nuestras vidas que sólo están ocupando el espacio de alguien que en verdad podría aportar valor.  

Para Reflexionar: Si queremos que nuestra viña -nuestra vida-, sea fértil; ¡cortemos las higueras sin fruto! 

Gabriel Gil, Santiago - Chile.


martes, 1 de marzo de 2016

Sé de los que alienta, no un derrotista.




Vigila lo que te dices a ti mismo cuando nadie te escucha, no te pongas apodos descalificativos, no seas muy duro cuando experimentes un fracaso o en cada equivocación. Por ejemplo, es tan común llamarnos "tonto" cuando cometemos una impericia al volante, ¿verdad? Cuidado, si esto es una costumbre en ti vas por mal camino. Más bien exprésate palabras positivas y de ánimo, mírate al espejo y di: “¡Eres una creación admirable!”, ¿crees que esto es egocéntrico?, ¿ideología humanista?, ¿parte del guión de un orador motivacional? Mejor lee Salmos 139:14 que dice: “¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas y esto lo sé muy bien!”. 

La lectura nos muestra que aunque Elías estaba en un estado deplorable producto de su depresión, y a pesar de que había abandonado el trabajo y hasta había deseado morirse, Dios no lo humilló, no le recriminó, no le hizo sentir culpable; al contrario, lo dejó descansar, reponer fuerzas, lo alimentó y lo amonestó a seguir adelante porque a fin de cuentas, tenía mucho trabajo aún.

Aprende de Dios, él no viene a ti una y otra vez a criticarte, al contrario, quiere que aprendas de tus errores, que te levantes y que camines hacia adelante en fortaleza, valor y confianza.

Para Reflexionar: Sí, Dios anima a sus hijos y no provoca desánimo en ellos.

Gabriel Gil - Santiago, Chile.