miércoles, 18 de mayo de 2016

Los líderes son como cedros (Parte I)



En 2014 el Maxwell Center abrió sus puertas, y fue interesante ver como usaron un cono de cedro como icono arquitectónico para representar y describir la esencia del liderazgo. El cedro provee una rica metáfora para el ejercicio de liderazgo. En la Biblia los cedros del Líbano representan los arboles de Dios. Eran grandes en estatura, crecían en bosquecillos, arriba en las montañas y eran separados según su forma y para usos especiales. Mencionados en las escrituras más que cualquier otra clase de árbol, los cedros se pararon frente a faraones y reyes de la tierra como un símbolo de fortaleza y altitud. En la antigüedad eran buscados por la calidad y durabilidad de su madera, por su aceite natural de propiedades curativas, por la capacidad para resistir cualquier decadencia de su tronco y por su aroma que llena los bosques. Los líderes en la era moderna también han de ser fuertes, erguirse altos, y ser resilientes a la decadencia cultural, así como los cedros. Han de echar raíces cerca al agua de la palabra de Dios. Ellos han de proveer la semilla y la sombra que necesita la nueva generación. Los lideres han de crecer derechos y firmes en estatura e influencia. Han de crecer al lado de otros en la comunidad. Según el Salmo 92:12, los lideres como cedros son altos y levantados en los ojos del Señor.

Para reflexionar: ¿Eres cedro?

Jesús Sampedro - Valencia, Venezuela.

martes, 10 de mayo de 2016

Trinitarias Espirituales



Florecer en medio del verano, eso es lo que mejor saben hacer las trinitarias, también conocidas como veraneras o buganvilias. El despliegue de color casi fluorescente de esta hermosa planta floral toma el protagonismo en cualquier escena veraniega o de sequía en gran parte del continente suramericano. Cuando el verano alcanza su mayor efecto de sequía y el calor arrecia, es justamente cuando más hermosas se ven las trinitarias, convirtiéndose en el centro de las miradas por su excéntrica belleza, una belleza ideada por Dios para el verano. La trinitaria es un ejemplo de resiliencia cuando otras plantas pierden vitalidad, de color cuando todo alrededor esta sin él, de belleza aun en medio de sequía extrema. 

Hay mucho que aprender de las trinitarias en los asuntos espirituales, sobre todo para el mundo profesional y empresarial de hoy. La Biblia incluye varias referencias para asemejar la fortaleza de un árbol con la fortaleza del ser humano que aprende a confiar en Dios. El Salmo 1, por ejemplo, refiere a que el hombre que se mantiene en continua meditación en la palabra de Dios, se asemeja a un árbol cuya “hoja no cae” y todo lo que hace “prospera”. Dios espera que sus hijos no solo puedan resistir las dificultades del entorno, sino que también puedan florecer y embellecer el mismo. Que puedan ser de apoyo, inspiración y testimonio a otros. Dios espera que los creyentes en el ámbito profesional o empresarial sean “Trinitarias Espirituales”, es decir, que sus vidas enteras y aun sus profesiones y/o empresas puedan ser un testimonio visual de su fidelidad, de su provisión y de su sustento, aun en tiempos de dificultad.

Para reflexionar: Leer la Biblia da resiliencia espiritual para aguantar tiempos difíciles y también para florecer en ellos.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. 
Valencia-Venezuela.

martes, 3 de mayo de 2016

El momento ideal para ser líder



La Biblia nos cuenta del día en que Jesús les preguntó a sus discípulos quién era el salvador de Israel, según la opinión popular. Ellos respondieron lo que la gente de ese tiempo solía decir: Unos piensan que se trata de Juan el Bautista, otros del profeta Elías, unos más del profeta Jeremías y otros piensan en alguno de los demás profetas, le expresaron. Entonces, llevada la conversación a ese punto, Jesús, el Maestro, les cuestionó sobre quién pensaban ellos que era él. Es entonces cuando el apóstol Pedro respondió con evidente convicción y sin titubeos: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente» [Mateo 16:19].


Mucha de la gente que había sido impactada y beneficiada por el liderazgo de Jesús seguía cuestionándose quién era verdaderamente él. Sin embargo, sus propios discípulos, no habían llegado a la conclusión de que él era el hijo de Dios y el Salvador del mundo de manera sencilla, pues ellos mismos se había hecho la misma pregunta tiempo atrás. Justo la noche en que una gran tempestad apareció como una fiera amenaza, mientras el Maestro dormía dentro de la barca. En ese momento le despertaron, rogándole por su ayuda. Él, levantándose, reprendió al viento y súbitamente toda la furia del mar desapareció. Asombrados los discípulos expresaron: «¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?» [Marcos 4:41].

No hay duda de que la manera en que Jesús atendió la emergencia llevó a todo su grupo de seguidores a comprender que su Maestro era mucho más que un mero rabino… era el hijo de Dios.

Para Reflexionar: Es el manejo de las crisis lo que posiciona al líder frente al grupo, desacreditándolo o reconociéndolo por completo. 

Edgar Medina, Monterrey - México.