viernes, 26 de agosto de 2016

Éxito en las transiciones de liderazgo




Muchos líderes tienen consciencia, planean y ejecutan las transiciones en el liderazgo, otros no. Moisés estaba de avanzada edad e intencionalmente pasándole la batuta del liderazgo a su joven y fiel ayudante Josué. Moisés dirige unas palabras de afirmación delante del pueblo (v.7-8) donde le expresa ánimo a cumplir la misión de liderazgo [conquistar la tierra prometida] que tenía por delante; y enfatiza allí que la razón primaria por la que su misión tendría éxito era por que contaba con una garantía a priori, porque estaba basada en que “Dios había jurado a sus padres que les daría la tierra prometida”. El liderazgo de Josué estaría dependiendo no de su capacidad, ni de su visión, ni de su experiencia; sino del hecho de que Dios llevaría a cabo a través de él de una promesa a su pueblo. Josué estaba ahora en el centro entre una promesa de Dios y el pueblo expectante, que gran reto! Sin embargo, un aspecto aún más importante fue la posterior confirmación directa a Josué de Dios mismo (v.23); que implica que no era solo un asunto de Moisés entregándole la batuta, ahora era Dios confirmando dicha entrega. La asignación de liderazgo entregada a Josué no tenía dimensiones humanas, tenía más bien dimensiones divinas. Ya no se trataba solo de una idea ingeniosa y programada de un líder [o quizás caprichosa e incierta de su parte]; era más bien un acto soberano de Dios alrededor de una promesa suya. Ya no era solamente Josué enviado por Moisés, ahora aparecía también una dimensión más amplia de parte de Dios, que era El mismo empoderando y trayendo doble aseguramiento al corazón del joven Josué.

Para reflexionar: Para tener éxito en cualquier transición intencional de liderazgo asegúrate que esté claramente conectada con los propósitos de Dios.


Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

jueves, 11 de agosto de 2016

Petricor Espiritual en el Liderazgo



¿Cómo está tu corazón para liderar? ¿Has conocido a algún líder con un corazón endurecido? ¿Qué ablanda el corazón de un líder? Quizás exista la necesidad de experimentar el “Petricor”. La palabra petricor se refiere al olor que produce la lluvia al caer sobre suelos secos. El petricor se experimenta más contundentemente después de un tiempo de extrema sequía, cuando caen las primeras lluvias. El petricor tiene varias implicaciones: 1) se necesita la lluvia que soberanamente cae del cielo; 2) que la tierra tenga la condición de dureza y sequedad, 3) que la tierra este presta a recibir la lluvia que le cae. 4) anuncia que hay esperanza, ya que facilita las condiciones para la siembra y la posterior cosecha.

La Biblia se refiere particular e interesantemente a la lluvia temprana y la lluvia tardía, son las lluvias a los extremos de la temporada de siembra y cosecha; y cada lluvia cumple una función. Entre varias referencias bíblicas, es posible conseguir que en el Salmo 64:10 la primera (temprana) cumple precisamente una función ablandadora de la tierra, y la última (tardía) tiene un efecto de optimizar la cosecha al “florecer sus renuevos”.

Dios invita a no tener “Duro” el corazón, sino a colocarlo presto a refrescarse ante sus enseñanzas, instrucciones y dirección. Es posible que tu corazón como líder haya sufrido algún tipo de endurecimiento debido a diversas causas; por ejemplo, circunstancias o experiencias difíciles, malas decisiones, actitudes, hábitos o acciones perjudiciales que han permanecido en el tiempo. Sin embargo, el anhelo de Dios es traer “lluvias” de refrescamiento espiritual y producir en ti aroma a petricor en todos tus asuntos, generar ese fenómeno bioquímico y grato encuentro aromático cuando se junta la tierra seca y el agua refrescante de lluvia. Hablar de petricor espiritual en el liderazgo es referirse entonces al olor que se produce cuando el corazón de un líder está recibiendo una lluvia de refrescamiento celestial que le empodera para cumplir su misión en el mundo empresarial/profesional y llevar allí fruto en abundancia.

Para Reflexionar: ¿Quieres oler a Petricor luego de una larga sequía? Deja que la palabra de Dios te refresque hoy.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

jueves, 4 de agosto de 2016

El Milagro del Liderazgo


Tener seguidores es la demostración de que existe algún tipo de liderazgo. En una oportunidad dijo John Maxwell: “Si crees que eres un líder y no tienes nadie siguiéndote, sólo estás dando un paseo”. Es importante preguntarse, ¿De dónde nace la intención de la gente de querer seguir y efectivamente seguir a alguien? ¿Por qué no constituir su propio rumbo? Muchos líderes piensan que la gente les sigue por sus capacidades persuasivas, carisma, logros, ofertas, fama, entre otras cualidades o atributos; sin embargo, en la esfera del liderazgo espiritual, es importante descubrir que es Dios quien hace que gente quiera seguir, siga y se mantenga siguiendo a un líder en particular. El rey David en una oportunidad reconoció que Dios es “El que sujeta a mi pueblo debajo de mí” (Salmo 144:2). El especialmente pudo experimentar esto cuando tomó cargo como nuevo rey de Israel. El capítulo 12 de 1ra de Crónicas es una interesante descripción de cómo la gente se le puso a la orden, se sumaba a su causa y le reconocían como el líder puesto por Dios. Hasta ese momento David había demostrado lealtad al rey anterior, confianza en Dios y determinación para cumplir con su misión de vida, pero aun no tenía la compañía de gente clave que le acompañara en su gestión (especialmente de un ejército). Sin embargo, Dios se encargó de movilizar a gente clave de todas las esferas de la sociedad israelita hacia David, a ponerse a sus órdenes, a alinearse con su causa; el v.22 dice que “… todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.” David entonces fue capaz experimentar el milagro del liderazgo, que es Dios configurando un equipo de seguidores o colaboradores de talla celestial a aquellos líderes fieles a quienes él ha entregado una tarea.

Para Reflexionar: Es bueno mejorar la técnica de liderazgo, pero es Dios quien realmente hace que tengas seguidores.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia - Venezuela.