jueves, 29 de septiembre de 2016

Advertencias Significativas



Hace algún tiempo el sistema de frenos de mi automóvil (Coche) comenzó a rechinar, al revisarlo inmediatamente, gracias a Dios era solo un aviso de que era ya la hora de cambiar las “pastillas” de los frenos. Atender al sonido de advertencia a tiempo me salvo de que hubiese un daño y un gasto mayor. ¿Cuantas veces tenemos “avisadores” en la vida que nos pueden prevenir algún daño mayor, pero no les prestamos atención?

Muchas cosas en la vida proveen, por muy pequeñas que sean, señales de advertencia antes de que se dañen. La mayoría de las caídas o fracasos personales, relacionales, profesionales y/o empresariales no ocurren de la noche a la mañana; más bien, son usualmente el resultado de una seguidilla de desatenciones, descuidos, secuencia de malas decisiones, procesos de deterioro, o desgaste de sus elementos constitutivos. Las normas de calidad mundial intentan desarrollar sistemas organizacionales confiables; y para eso precisan crear cuadros de monitoreo que permitan observar las desviaciones a tiempo (en su etapa temprana). La creación de esos cuadros de monitoreo que emiten señales de alarma y/o advertencia al salirse de ciertos parámetros es vital, sobre todo para no esperar a que se malogre, dañe o detenga algo.

En este sentido funcionan tres premisas básicas:
1)  Lo que no se mide no se mejora.
2) Si se cuida la calidad de un proceso se obtiene más probablemente un producto final de calidad.
3)  Lo correctivo es más costoso que lo preventivo.

Estas premisas funcionan tanto en lo material como en las relaciones y en los negocios. Es por eso importante que todo líder espiritual tenga un compromiso con la excelencia cotidiana en lo que hace y para ello necesita primero la disposición de gestionar su vida dentro de un sistema de chequeo y avance, luego la claridad de los parámetros contenidos en la palabra de Dios; y por último, la proactividad para enmendar en caso de que alguna advertencia significativa señale algún desvío.

Para reflexionar: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” 2 Timoteo 3:16


Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Vitalidad, ¿a los 85 años?


Caleb es un personaje bíblico del que se puede aprender mucho en el contexto del liderazgo, y en sus dimensiones de duradero y sostenido.

Actitud Correcta del Corazón: A los 40 años fue uno de los doce comisionados para evaluar el status de la tierra prometida junto antes de que el pueblo de Israel la tomara. Aunque diez de los comisionados vieron dificultades, solo Josué y Caleb tuvieron una apreciación favorable al respecto. Caleb dijo a su Líder Moisés: “Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos”. Esa misma actitud de fe le acompañó el resto de su vida. A los 85 años, ya siendo un hombre anciano, tuvo aun la valentía de alcanzar un nuevo reto basado en la promesa que Dios le había hecho años atrás de que conquistaría la ciudad de Hebrón. Caleb tenía esa actitud ya que su confianza estaba puesta en Dios. En cualquier momento de cualquier generación, la actitud siempre es determinante.

Respeto por su nuevo líder y amigo Josué: Caleb y Josué demostraron tener ambos gran capacidad, visión y actitud de corazón para el liderazgo. Cualquiera de los dos calificaba o pudo haber sido el sustituto de Moisés en el liderazgo, pero Josué fue el elegido. Sin embargo, no hubo envidia ni rivalidad entre ellos, sino una complementariedad duradera. Caleb respetaba a Josué como líder, y apoyo en la conquista de la tierra prometida que Josué dirigió.

Enfoque Paciente: Así como Caleb sabía desde temprano en su vida cual era el “monte” (ciudad) que debía conquistar, el Señor usualmente enfoca a sus líderes en el monte de la sociedad al que quiere que alcancen. La actitud direccionaba la fuerza de Caleb, nunca la desbordó, ni mal direccionó por apresuramiento. Es preciso tener claridad del “monte” y mantenerse enfocado en él.

Liderazgo de Servicio: Caleb primero había ayudado a todos sus hermanos a conquistar sus ciudades, luego fue y conquisto la suya. Esto demuestra su disposición de poner a otros primero, y dejar sus intereses de último.

Vitalidad: Usualmente la suma de la actitud correcta del corazón, respeto por el liderazgo, enfoque y liderazgo de servicio se torna en una mezcla energizante para la vida de cualquier líder. La seguridad y confianza de Caleb en el Señor fue determinante en su vigor duradero.

Para reflexionar: Si queremos tener el vigor de Caleb a los 85 años, empecemos ahora a revitalizar nuestra actitud para liderar.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.