jueves, 8 de septiembre de 2016

Vitalidad, ¿a los 85 años?


Caleb es un personaje bíblico del que se puede aprender mucho en el contexto del liderazgo, y en sus dimensiones de duradero y sostenido.

Actitud Correcta del Corazón: A los 40 años fue uno de los doce comisionados para evaluar el status de la tierra prometida junto antes de que el pueblo de Israel la tomara. Aunque diez de los comisionados vieron dificultades, solo Josué y Caleb tuvieron una apreciación favorable al respecto. Caleb dijo a su Líder Moisés: “Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos”. Esa misma actitud de fe le acompañó el resto de su vida. A los 85 años, ya siendo un hombre anciano, tuvo aun la valentía de alcanzar un nuevo reto basado en la promesa que Dios le había hecho años atrás de que conquistaría la ciudad de Hebrón. Caleb tenía esa actitud ya que su confianza estaba puesta en Dios. En cualquier momento de cualquier generación, la actitud siempre es determinante.

Respeto por su nuevo líder y amigo Josué: Caleb y Josué demostraron tener ambos gran capacidad, visión y actitud de corazón para el liderazgo. Cualquiera de los dos calificaba o pudo haber sido el sustituto de Moisés en el liderazgo, pero Josué fue el elegido. Sin embargo, no hubo envidia ni rivalidad entre ellos, sino una complementariedad duradera. Caleb respetaba a Josué como líder, y apoyo en la conquista de la tierra prometida que Josué dirigió.

Enfoque Paciente: Así como Caleb sabía desde temprano en su vida cual era el “monte” (ciudad) que debía conquistar, el Señor usualmente enfoca a sus líderes en el monte de la sociedad al que quiere que alcancen. La actitud direccionaba la fuerza de Caleb, nunca la desbordó, ni mal direccionó por apresuramiento. Es preciso tener claridad del “monte” y mantenerse enfocado en él.

Liderazgo de Servicio: Caleb primero había ayudado a todos sus hermanos a conquistar sus ciudades, luego fue y conquisto la suya. Esto demuestra su disposición de poner a otros primero, y dejar sus intereses de último.

Vitalidad: Usualmente la suma de la actitud correcta del corazón, respeto por el liderazgo, enfoque y liderazgo de servicio se torna en una mezcla energizante para la vida de cualquier líder. La seguridad y confianza de Caleb en el Señor fue determinante en su vigor duradero.

Para reflexionar: Si queremos tener el vigor de Caleb a los 85 años, empecemos ahora a revitalizar nuestra actitud para liderar.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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