martes, 8 de noviembre de 2016

Manual para La Vida (Ser-Tener-Hacer)


Seamos claros, a prácticamente ningún profesional o empresario le gusta perder tiempo, mucho menos leyendo o escuchando cosas sin utilidad. La mejor inversión de tiempo está en leer aquello que es útil, es decir, aquello que: guía, produce ganancia, da resultados, genera beneficios, facilita relaciones y otorga sabiduría multifacética; además, da advertencias, reduce dolores, previene problemas, entre otras. Eso es exactamente lo que contiene la Biblia. El Creador del mundo dejó un manual para funcionar óptimamente a través de él. La Biblia hace al lector sabio, para buscar de Dios y ser salvo, pero además le entrena integralmente para optimizar sus perspectivas del Ser, el Tener y el Hacer:

Ser La Biblia nos hace espiritualmente “fit” (perfectos). Esto no significa que estemos libre de impurezas o desperfectos, lo que significa es que en nuestra identidad somos configurados como seres completos, completados, o bien juntados. Hebreos 13:21 refiere a que somos “esencialmente aptos” para los propósitos de Dios.

Tener La Biblia nos hace espiritualmente equipados. Así como un crucero que parte para alimentar 2.000 personas y se equipa con comida para 7 días en el mar Caribe; así el cristiano es equipado en recursos emocionales, físicos y espirituales por medio de la Biblia para llevar a cabo efectivamente la aventura del propósito de Dios en su vida.

Hacer La Biblia nos hace espiritualmente productivos. Ella impulsa hacia las “buenas obras”, no porque se necesiten para salvarse, sino por la bendición de serlo. La Biblia activa al creyente por agradecimiento y amor de manera que haga todo lo que pueda hacer con sus capacidades y dones. Tito 3:8 sugiere que los “activados en el servicio” dan a conocer su fe a través de los acciones.

No leemos la Biblia porque somos perfectos, sino que nos perfeccionamos al leerla. Si alguien espera ser perfecto para aprender y compartir la palabra de Dios, quizás nunca lo hará y además demuestra que no ha entendido su esencia. Las huellas de Dios en tu Biblia son la herencia espiritual que podrás usar para tu bien y traspasarle a la próxima generación. Si no sabes Biblia, ¿Qué le vas a pasar y enseñar a los demás? Pongamos este libro a trabajar, en nuestras vidas primero y luego a otros. Es la única esperanza transformativa y duradera.

Para reflexionar: No pierdas tiempo, lee el manual para la vida; y luego demuestra con tu vida lo que aprendes de él.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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