martes, 7 de febrero de 2017

Resultados duraderos.




En una ocasión vi una ponencia en Tedx titulada “confía en todo aquello que sea difícil”. Hubo una frase en particular del expositor que hizo resonancia en mí, que decía “yo he tenido éxito entre tantos fracasos”. Con esa frase el expositor expresaba que él éxito es un proceso largo, arduo y difícil, y que demanda disciplina, constancia y enfoque. Este proceso no está exento de fracasos y contratiempos en el camino. Lo cierto es que todo aquello que vale la pena cuesta un esfuerzo importante y requiere una buena dosis de paciencia y de perseverancia. Requiere intentar…persistir…sobreponerse al fracaso…volver a intentarlo. Requiere una mentalidad de proceso, y una perspectiva de largo plazo.

Por el contrario, Todo lo que se precipita a la madurez probablemente perecerá pronto. Todo lo que se realiza con prisa será seguramente destruido con facilidad. Lo que se hace sin consideración de largo plazo y se termina apresuradamente carece de grandeza y de largo alcance” (Ying Shaowu). Y agrega el propio Ying Shaowu: “Un hermoso logro lleva mucho tiempo e implica, en definitiva, consideraciones de toda una vida”.

No se trata de adoptar recetas o soluciones – formulas prefabricadas - rápidas y fáciles (soluciones cosméticas) a los problemas personales, interpersonales u organizacionales. Es un proceso más que un acto. Los buenos resultados no ocurren de la noche a la mañana. El éxito, la madurez, el progreso, los logros duraderos  se desarrollan diariamente, pero no en un día.
                                             
Para reflexionar: El desarrollo y los logros personales u organizacionales perdurables están casados con acciones de largo plazo.


Serie: Sabiduría para el liderazgo.

Arnoldo Arana, Valencia - Venezuela.

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