martes, 21 de febrero de 2017

Sin Visión no hay Liderazgo.



La visión es esencial para generar dirección, alineamiento y orden a la vida de las organizaciones, naciones y pueblos. La visión es también un factor fundamental en el ejercicio del liderazgo, al igual que en el ejercicio personal para el logro de metas y objetivos de vida. Sin visión no se puede enfocar un esfuerzo – acción, por carecer de una dirección en la que encauzarse. La falta de visión desenfoca, desempodera; trae confusión y falta de orden. Pero cuando hay una visión compartida, hay sentido de dirección y orden; se genera además una orientación hacia los resultados, y se facilita el establecimiento de las prioridades. La visión se convierte para una persona, organización o nación en una brújula que orienta para desplazarse con confianza y convicción en el entorno donde las personas y las organizaciones se mueven.

Cuando no hay visión: objetivos, metas, sentido de dirección, hay mucha dispersión, desalineación y desenfoque. La palabra que usa el rey Salomón para expresar la falta de visión es desenfreno, la cual traduce literalmente “soltar o dejar a solas”, y transmite la idea de ausencia de dirección. La raíz de la palabra “desenfreno” evoca la soltura de amarras, el quedar a la deriva, andar sin control, no tener punto co­nector y/o alguien que queda solo, abandonado.

Para Reflexionar: La visión es esencial para generar dirección, alineamiento y orden a la vida de las organizaciones, naciones y pueblos. 

Serie: Sabiduría para el liderazgo

Arnoldo Arana, Valencia - Venezuela.

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