miércoles, 29 de marzo de 2017

Remontar para alcanzar la victoria

Lectura: Isaías 40:28-31
 
Hay días que la suerte parece estar echada en contra nuestra. Días en que la lluvia de adversidades se desploma sobre nosotros. Hay días que parecen noches, y noches que parecen tristemente eternas.

Pero cada noche termina y cada lluvia deja un manto de vida. Cada herida deja un rastro de experiencia y sabiduría. La verdad es esta: 

• Las derrotas nos ayudan a crecer. • Los tropiezos nos enseñan el camino. • Los miedos se esfuman. • Las burlas se acaban.

Cada líder debe de comprender que el reloj de la vida no se detiene y tarde o temprano llega el momento de REMONTAR.

Remontar no sólo es superar algún obstáculo o dificultad, es dejarlos atrás como evidencia de hasta dónde somos capaces de llegar. Es tomar los remos del desafío, aunque se nos vaya la vida en ello.

Remontar es la capacidad de los más fuertes, de los más firmes… de los más nobles. De aquellos que dejan todo rastro de cobardía en el cesto de basura cada mañana. Remontar es poner nuevas suelas al calzado y volver al campo de batalla con el alma plenamente restaurada.

Remontar no es sólo es subir, es permanecer subiendo… aunque duela, aunque se sufra, aunque se llore. Remontar es refugiarse en los montes, ascender a las alturas, abrigarse de nubes y codearse con águilas en la cumbre.

«En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán».
—Isaías 40:31

Para reflexionar: Remontar no sólo es levantarse, es ascender por el aire, dejando atrás derrotas, tropiezos, miedos y burlas. Remontar no es una alternativa. Es la VIDA.

Edgar Medina, Monterrey - México.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Conociendo al líder por su trato a los animales


Hace no mucho un psicólogo, amigo mío, me hacía saber la manera en la que él identifica la calidad de carácter de sus clientes. Su trabajo como consultor en desarrollo personal lo ha llevado a relacionarse con grandes empresarios, ejecutivos de elevado nivel y políticos de la alta esfera. El trato de sus clientes hacia él, como consultor, suele ser muy cordial; pero, cuando ellos interactúan con un subordinado muestran mucho más de sí mismos que lo que algunos ‘buenos modales’ puedan ocultar. Nuestro comportamiento en el terreno que dominamos nos define con apego a la realidad. Alguien dijo: «Si quieres conocer realmente a una persona: ‘Dale poder’».

El ser humano, en general, ocupa un lugar de privilegio en el escenario mundial. Los recursos que están a nuestro alcance dejan ver nuestra buena o mala capacidad de administrarlos. Uno de los más valiosos es el que nos ofrece el llamado Reino Animal. Las bestias nos ayudan a trabajar, a comer  y hasta nos hacen compañía; pero, ¿cómo las tratamos?

El libro de Proverbios nos dice: «Los justos cuidan de sus animales, pero los perversos son siempre crueles» [Proverbios 12.10 NTV]. Llama mi atención que en el libro de consejos espirituales del Rey Salomón haya dado espacio para el tema del maltrato animal, y siendo honesto, creo que algún día —tarde o temprano— tendremos que dar cuentas por nuestro comportamiento, incluyendo nuestro trato a favor o en contra de los animales.

Con la misma línea de pensamiento del rey Salomón encontramos una famosa frase que se le atribuye al legendario Mahatma Gandhi: «Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales».

Para cuidar con dignidad a nuestras mascotas, hay que tener en mente lo siguiente:

1.       No son un juguete
2.       Tienen derechos y sentimientos
3.       Necesitan atención
4.       Necesitan espacio adecuado
5.       Necesitan cuidados en su salud

Para reflexionar: El verdadero carácter del líder se conoce cuando él está bajo presión o cuando se le da una alta dosis de poder.

Edgar Medina - Monterrey, México.

martes, 14 de marzo de 2017

El líder que camina con verdadera seguridad.




La inseguridad y la violencia, se han convertido en los invitados incómodos de muchas de nuestras conversaciones. El profeta Isaías presenta las características de quienes en medio de tiempos turbulentos —exactamente como los que vivimos— son capaces de vivir seguros; aquellos cuya «fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se les dará su pan, y sus aguas serán seguras» [Isaías 33:16]. ¿Cómo obtener tal clase de seguridad? La Biblia nos ofrece una clara guía:

1. Caminar en justicia
El primer paso rumbo a la fortaleza que nos mantendrá resguardados es dar pasos de justicia, pues el fruto de la justicia es la paz. Esa paz que hoy en día parece algo lejano, no es más que la consecuencia de los altos grados de injusticia que prevalecen en nuestras comunidades. Preguntémonos: ¿La injusticia e inseguridad me han hecho más sensible al dolor de otros?, o ¿me han hecho un maestro de la crítica? O, peor aún, ¿me justifico para actuar injustamente?

2. Hablar lo recto
Qué lamentable es lo mucho que retroalimentamos los temas relacionados con la inseguridad. Hemos dejado de lado el hablar vida, en vez de muerte. El hablar justicia, en vez de maldad. Pablo exhortaba a los cristianos de la ciudad de Éfeso a que no participaran en las obras infructuosas de las tinieblas, sino que más bien la reprendieran [Efesios 5:11]. Si decidimos tocar el tema, es mejor hacerlo para abonar en otros la esperanza y seguridad que Dios ofrece a los que en él confían.

3. Aborrecer Extorsión
Solemos pensar en la violencia o el estrés como algo muy nocivo por definición. June Hunt, en su artículo El Estrés, cómo evitar un colapso nervioso, abre nuestros ojos al dejarnos ver que hay cuatro distintos niveles de estrés. Uno de ellos, al cual llama «estrés luz verde», permite al individuo estar lo suficientemente alerta como para tomar decisiones correctas. De la misma manera, hay un nivel de violencia que requerimos para actuar con firmeza ante el embate que trae consigo la inseguridad que vivimos. Tres sinónimos de la palabra violencia son: pasión, fuerza e ímpetu; mismas cualidades que requerimos para combatirla.

Para reflexionar: Los grandes cambios que necesitan nuestras comunidades se sustentarán de los pequeños esfuerzos que están en nuestras manos.

Edgar Medina - Monterrey, México.

miércoles, 8 de marzo de 2017

La mujer en el liderazgo

Lectura: Proverbios 14:1

Cada año, miles de cisnes que viven en las zonas frías migran hacia el sur para hibernar. La peculiar manera en la que lo hacen —me refiero a su famosa formación en «V»— no sólo es un caprichoso estilo de volar; es un poderoso sistema que les ayuda avanzar hasta en un setenta por ciento más rápido que como lo hacen las aves que viajan solas.

Algo del instinto que radica en estas aves tiene su parte en el corazón de la mujer. Ellas también comprenden que se llega más lejos en el viaje de la vida cuando nos movemos en armonía unos con otros.

Lamentablemente, muchas han visto con desesperación y tristeza como sus compañeros de viaje han decidido no continuar en la ruta que planearon recorrer con ellas. Sin embargo, muchas veces, sin siquiera tiempo suficiente para reponerse de la sorpresa y dolerse por la pérdida, toman el mando y continúan el vuelo seguidas de sus pequeños, de docenas de necesidades y muchas más  responsabilidades.

En el vuelo de los cisnes, el líder no sólo guía al grupo en la dirección correcta, también recibe de lleno todo el impacto del aire, con lo que abre una brecha en el cielo para su grupo. Esa posición implica un desafío y esfuerzo que no muchos son capaces de pagar.

Es interesante notar que Jesús declaró: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida»[Juan 8:12 LBLA]. La idea es clara, Él quiere ocupar un lugar en el viaje de cada mujer hacia su destino, desea sinceramente ser el guía. Él siempre lleva a los que le siguen a su destino. Su luz, siempre da protección a los que siguen su vuelo.

El sabio Salomón escribió: «La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba» [Proverbios 14.1 RVR], creo que el mundo le debe un tributo de honor y aprecio a las mujeres que han sabido criar, proveer y guiar a una familia bajo un cielo en tempestad.

La voz del gran maestro sigue resonando las palabras con las que desafió a Marta: «¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?».

Para reflexionar: Apreciar a una mujer y reconocerla hace brillar mejor de nosotros mismos.

Edgar Medina. Monterrey - México.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Iniciativa… una actitud peligrosa


Estoy convencido de que la iniciativa es una gran herramienta que no se tiene por casualidad, se trata de una actitud que no todos realmenteestán dispuestos a desarrollar. La mayoría pensamos que tener iniciativa es algo  rotundamente positivo —y lo es—, pero muchos han tenido amargas consecuencias tras haber puesto una idea novedosa, fresca y creativa sobre la mesa, en el trabajo o fuera de él. Estas son algunas de las razones por las que creo que las personas evitan tener iniciativa:


• Iniciativa = Más carga de trabajo. No es poco frecuente que generar una idea que parece interesante se traduce en un incremento de actividades para quien hizo la propuesta, aunque el beneficio sea para el resto del equipo. Recuerdo a un líder que categóricamente enfatizaba: «Al que se le ocurre lo ejecuta».

• Iniciativa = Mayor riesgo de conflicto. Sé de muchos que se han involucrado en asuntos ajenos a su responsabilidad, por mera iniciativa personal, y eso les ha generado una serie de problemas innecesarios.

• Iniciativa = Vivir fuera de la zona de comodidad. Hacer sólo las cosas que se espera que hagamos resulta en una ‘buena’ forma de evadir el miedo a lo desconocido y evitar los desafíos que implica superar las expectativas de los demás.

Tener iniciativa, es bueno, pero no sencillo, se requiere valentía. La iniciativa es detonada por el valor para aceptar mayor carga de trabajo, el valor de encarar el conflicto con aquellos que prefieren vernos como inofensivos, el valor para vivir en el camino de lo extraordinario.

David —quien llegaría a ser el gran rey de Israel— vio la amenaza que el gigante filisteo Goliat representaba para su pueblo. Y sin que nadie lo esperara o siquiera lo viera posible, con gran valentía decidió hacer de aquel peligro su desafío personal, entonces declaró:

«Que no se desanime nadie por causa de ese filisteo; este siervo tuyo irá a pelear contra él».
1 Samuel 17:32

Para reflexionar: Tener iniciativa es absolutamente poderoso cuando brota, con valor y carácter, de aquellos que aman grandemente a su familia, a su empresa, a su iglesia y a su pueblo, como para dejar que las cosas no sean como deban de ser.

Edgar Medina D.