miércoles, 22 de marzo de 2017

Conociendo al líder por su trato a los animales


Hace no mucho un psicólogo, amigo mío, me hacía saber la manera en la que él identifica la calidad de carácter de sus clientes. Su trabajo como consultor en desarrollo personal lo ha llevado a relacionarse con grandes empresarios, ejecutivos de elevado nivel y políticos de la alta esfera. El trato de sus clientes hacia él, como consultor, suele ser muy cordial; pero, cuando ellos interactúan con un subordinado muestran mucho más de sí mismos que lo que algunos ‘buenos modales’ puedan ocultar. Nuestro comportamiento en el terreno que dominamos nos define con apego a la realidad. Alguien dijo: «Si quieres conocer realmente a una persona: ‘Dale poder’».

El ser humano, en general, ocupa un lugar de privilegio en el escenario mundial. Los recursos que están a nuestro alcance dejan ver nuestra buena o mala capacidad de administrarlos. Uno de los más valiosos es el que nos ofrece el llamado Reino Animal. Las bestias nos ayudan a trabajar, a comer  y hasta nos hacen compañía; pero, ¿cómo las tratamos?

El libro de Proverbios nos dice: «Los justos cuidan de sus animales, pero los perversos son siempre crueles» [Proverbios 12.10 NTV]. Llama mi atención que en el libro de consejos espirituales del Rey Salomón haya dado espacio para el tema del maltrato animal, y siendo honesto, creo que algún día —tarde o temprano— tendremos que dar cuentas por nuestro comportamiento, incluyendo nuestro trato a favor o en contra de los animales.

Con la misma línea de pensamiento del rey Salomón encontramos una famosa frase que se le atribuye al legendario Mahatma Gandhi: «Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales».

Para cuidar con dignidad a nuestras mascotas, hay que tener en mente lo siguiente:

1.       No son un juguete
2.       Tienen derechos y sentimientos
3.       Necesitan atención
4.       Necesitan espacio adecuado
5.       Necesitan cuidados en su salud

Para reflexionar: El verdadero carácter del líder se conoce cuando él está bajo presión o cuando se le da una alta dosis de poder.

Edgar Medina - Monterrey, México.

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