martes, 14 de marzo de 2017

El líder que camina con verdadera seguridad.




La inseguridad y la violencia, se han convertido en los invitados incómodos de muchas de nuestras conversaciones. El profeta Isaías presenta las características de quienes en medio de tiempos turbulentos —exactamente como los que vivimos— son capaces de vivir seguros; aquellos cuya «fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se les dará su pan, y sus aguas serán seguras» [Isaías 33:16]. ¿Cómo obtener tal clase de seguridad? La Biblia nos ofrece una clara guía:

1. Caminar en justicia
El primer paso rumbo a la fortaleza que nos mantendrá resguardados es dar pasos de justicia, pues el fruto de la justicia es la paz. Esa paz que hoy en día parece algo lejano, no es más que la consecuencia de los altos grados de injusticia que prevalecen en nuestras comunidades. Preguntémonos: ¿La injusticia e inseguridad me han hecho más sensible al dolor de otros?, o ¿me han hecho un maestro de la crítica? O, peor aún, ¿me justifico para actuar injustamente?

2. Hablar lo recto
Qué lamentable es lo mucho que retroalimentamos los temas relacionados con la inseguridad. Hemos dejado de lado el hablar vida, en vez de muerte. El hablar justicia, en vez de maldad. Pablo exhortaba a los cristianos de la ciudad de Éfeso a que no participaran en las obras infructuosas de las tinieblas, sino que más bien la reprendieran [Efesios 5:11]. Si decidimos tocar el tema, es mejor hacerlo para abonar en otros la esperanza y seguridad que Dios ofrece a los que en él confían.

3. Aborrecer Extorsión
Solemos pensar en la violencia o el estrés como algo muy nocivo por definición. June Hunt, en su artículo El Estrés, cómo evitar un colapso nervioso, abre nuestros ojos al dejarnos ver que hay cuatro distintos niveles de estrés. Uno de ellos, al cual llama «estrés luz verde», permite al individuo estar lo suficientemente alerta como para tomar decisiones correctas. De la misma manera, hay un nivel de violencia que requerimos para actuar con firmeza ante el embate que trae consigo la inseguridad que vivimos. Tres sinónimos de la palabra violencia son: pasión, fuerza e ímpetu; mismas cualidades que requerimos para combatirla.

Para reflexionar: Los grandes cambios que necesitan nuestras comunidades se sustentarán de los pequeños esfuerzos que están en nuestras manos.

Edgar Medina - Monterrey, México.

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