miércoles, 19 de abril de 2017

Jefe Increíble, es posible.



Es posible ser un jefe o líder memorable a través del tiempo. Normalmente hemos tenido jefes o líderes que han dejado una huella, un legado, una imagen mental positiva, un deseo se ser como ellos.

No son seres extraterrestres, son seres humanos con cualidades especiales que son naturales para ellos, e inspiradoras para nosotros. Más allá de sus logros, emanan de su carácter, es decir es su característica natural. Algunas de las cualidades que los distinguen son:

Lideran individuos no solo equipos, son capaces de distinguir las particularidades de cada individuo dentro del equipo, la manera en que cada uno es motivado, desafiado y corregido, son capaces de con sólo mirar a los ojos entender la mente y el corazón de cada individuo dentro de su equipo.

Inspiradores hacia sueños, siendo en sí mismos una visión clara por el propósito evidente y transparente que tienen, con metas y caminos visibles y alcanzables.

Da y recibe feedback o retroalimentación con regularidad, las conversaciones de valor agregado son su estilo, es muy agradable conversar con ellos porque siempre se termina enriquecido.

Sus preguntas son transformadoras, de manera natural llevan a su gente a la reflexión a través de preguntas inusuales, más allá del ¿Cómo estás? Preguntan ¿Qué te hace sentir, como te sientes?, y lo mejor es que ellos saben que esos líderes les escuchan.

Abiertos a escuchar, están prestos al consejo y al cambio de ser necesario, sus seguidores o colaboradores están conscientes de que no son perfectos, y ellos también lo saben.

Uno de esos líderes modelos para la humanidad es Jesucristo, quien cambió para la historia la definición de liderazgo, en vez de ser servido, se enfocó en servir a los demás.


Para reflexionar: Si alguno quiere ser el primero, colóquese en último lugar y hágase servidor de todos” Jesús.

Julio Cesar Acuña, Quito – Ecuador.

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