martes, 9 de mayo de 2017

La Ñapa (Lagniappe) en los Negocios



En frente del parque Fernando Peñalver de Valencia (Venezuela) ha estado Jairo vendiendo jugos de naranja desde hace varios años. Desde muy temprano prepara diariamente todo para servir con excelencia a sus clientes. Pero Jairo y su equipo hacen algo inusual, siempre y a todo cliente les dan una “Ñapa”, esperan a que la persona tome un poco y luego le sirven más jugo, sin costo extra. Wow! Pero Jairo, como muchos otros cristianos, entiende el valor de ser generoso, de bendecir y de dar a otros más allá de aquello por lo que pagan o merecen. La generosidad es una condición del corazón que implica desprendimiento y desapego a lo material, a sabiendas que eso traerá bendición en el largo plazo y que Dios, quien es generoso, se alegrará por eso. La generosidad puede expresarse de muchas formas, una de ellas es a través de “Lagniappe” o Ñapa. Es el extra o regalo que da un vendedor cuando se compra algo y se nos da un poco sin coste adicional. Es una palabra de origen francés “lagniappe” que significa precisamente "dar algo más". Los comerciantes franceses realizaban sus actividades en la época colonial, ofrecían “lagnieppe” y los nativos transformaron dicho vocablo francés en ñapa. Hay registros de la misma tradición en Nueva Orleáns, EEUU, y en otros sitios latinoamericanos (incluyendo Venezuela) con esta influencia francesa. Aunque la disposición de dar “ñapa” en los negocios parece contra-natura a los resultados económicos empresariales (por cuestiones de control, justicia y costos), y más aún en tiempos de crisis. Sin embargo, es una práctica coherente con la perspectiva bíblica que conviene incorporar en cualquier etapa de la vida de cualquier iniciativa empresarial/profesional. Cuando alguien hace de la “ñapa” parte de su estrategia, entonces está ejercitando su fe ya que es una práctica que trae beneficios a largo plazo, y actuando parecido al Dios de la Biblia, quien es bondadoso y siempre está en disposición “para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.

Para reflexionar: No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. (Gálatas 6:9)

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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