miércoles, 21 de junio de 2017

Jesus, ¿Coach? (Parte I)

Lectura: Lucas 2:46-47


Jesús dejó trazos significativos en la forma en como conversó y empoderó a sus discípulos, que permiten conectar con lo que se ha llegado a conocer hoy como coaching. Si bien vivió en la era del imperio romano, periodo histórico altamente influenciado por la cultura y filosofía griega. Jesús sostuvo una serie de diálogos que denotan conexiones con dos elementos clave (Entre otros) del coaching: la capacidad de escucha activa y la formulación de preguntas poderosas. Él usó ambas con poder para facilitar la toma de consciencia en los interlocutores sobre asuntos de gran significado espiritual. A la temprana edad de 12 años, Jesús fue encontrado conversando y sentado en medio de los doctores de la ley, y lo que más significativo resulta es que según el relato bíblico estaba “oyéndoles y preguntándoles” (Lucas 2:46). No estaba hablando, ni aconsejándoles, ni mostrando cuanto sabía; solo estaba oyéndoles atentamente y preguntándoles. Concluye la porción refiriendo, “Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.”

El mismo Jesús, años más tarde abordaba con sabiduría muchos asuntos, especialmente con sus discípulos a través de preguntas. En vez de llegar al conocimiento desde la impartición del mismo, muchas veces uso preguntas con la idea de iniciar el diálogo desde donde ellos estaban en términos de conciencia y comenzar a construir desde allí su punto. Por ejemplo, en una ocasión preguntó a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que soy yo?”, y luego de escuchar sus respuestas les pregunto, “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (Mateo 16:13). Jesús evidencio así su preferencia por escuchar atentamente e indagar vía preguntas poderosas antes que solo impartir conocimiento, atributos de un gran coach.

Para reflexionar: Jesús aún está vivo y disponible para hacerte preguntas poderosas y escucharte, ¿te interesa?

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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