martes, 21 de noviembre de 2017

Frases de Egoísmo en el Mercado




La Biblia apunta a que el ser humano es egoísta por naturaleza, pero también resalta que puede ser transformado. En nuestro argot latinoamericano hay muchos términos y frases que describen el egoísmo en el mundo profesional y de negocios. En derecho se habla de contratos “leoninos” a aquellos en que se pacta que todas las ganancias sean para uno o algunos de los socios y todas las pérdidas para los demás. En México está la frase “Tu pura carne pa’ tus tacos”, refiriendo a que alguien se queda con la mejor parte de algo y deja a los demás por fuera. En esencia el egoísmo implica enfocarse tanto en los intereses propios que no se le añade valor a los demás, y muchas veces incluso se extrae valor de ellos, que es aún peor. Ante momentos de crisis económicas las personas y las empresas tienden a enfocarse en sí mismos y en su propio beneficio; a tal punto, que muchas veces tienden a menospreciar a aquellos a su alrededor que quizás estén en una condición menos ventajosa o más crítica. Cuando alguien es egoístas, sin darse cuenta, como dirían en República Dominicana esta “barriendo pa’ dentro”; es decir, la persona está actuando para su propio bien, sólo tiene en cuenta sus intereses personales. Sin embargo, a la larga, da la impresión de alguien que se hecha a sí mismo el sucio que debería estar sacando. El egoísmo realmente erosiona el alma, y debilita las relaciones. Pero el egoísmo tiene antídoto. El apóstol Pablo exhorta a que “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” (1ra Cor. 10:14), lo cual más que un esfuerzo contra-natura, realmente es un acto subsecuente de una relación personal con Dios. Cuando el evangelio de la gracia de Jesucristo alcanza a una persona en el mercado, su poder regenerador puede hacer que un egocéntrico profesional o empresario se convierta en un desprendido servidor de otros en nombre de Cristo.

Para reflexionar: La madurez espiritual del cristiano, en lo horizontal, implica gravitar progresivamente de servir al ego a servir a otros.

Jesus A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

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