jueves, 11 de enero de 2018

Fe Prestada


¿Alguna vez has ayudado a alguien cuya fe estaba prácticamente en cero? ¿Alguna vez has estado con tu fe en cero y has tenido que ser ayudado? Varios estudios afirman que a los empresarios y profesionales “exitosos” les cuesta pedir ayuda, aunque la necesiten desesperadamente. El orgullo, la ambición de prestigio, y la arrogancia hacen que muchos empresarios no reconozcan que necesitan ayuda en algún área o momento de vida. En otros casos, la falta de tener a alguien de confianza a quien acudir o el miedo de hacerlo pueden evitar también que vaya a buscar ayuda. En tiempos de crisis, de dificultades, es preciso recordar el proverbio africano que dice: “Si quieres ir rápido ve solo, si quieres ir lejos ve acompañado”. Es precisamente en esos momentos cuando más se precisa usar los vínculos de fe con otros empresarios y profesionales; pero es paradójicamente cuando menos se echa mano de ese recurso. En una ocasión entre cuatro hombres llevaron a un paralitico a Jesús, con la expectativa de que Jesús hiciera algo para sanarle. Ante la multitud presente, estos cuatro fantásticos amigos tuvieron que actuar creativa y osadamente por su amigo, abrieron un hoyo en el techo para tan solo llevarle delante de Jesús. Es interesante ver que fue la fe de ellos lo que Jesús vio (v.5). Ellos prestaron su fe a su amigo para que fuese sanado, y le llevaron adonde el mismo no podía ir (aunque quisiera). Qué bueno que no parece haberse resistido, solo aceptó ser llevado por sus amigos ante Jesús y eso activó un milagro de sanidad. Cuando tienes una situación personal, familiar o profesional de la que no pareces poder salir solo, siempre es valioso contar con amigos que te lleven a Jesús, quien si puede intervenir positivamente en tu vida.

Para reflexionar: Ante cualquier condición de dificultad necesitas amistades que te presten su fe y te lleven a Jesús.

Jesús A. Sampedro Hidalgo. Valencia-Venezuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario