miércoles, 13 de junio de 2018

Carácter: Más valioso que el diamante (Parte 1)




Los avestruces son atraídos por las cosas brillantes, al igual que el ser humano. Por esto el oro y los diamantes nos llaman tanto la atención. Para calificar un metal precioso no sólo se puede utilizar el término “raro”, sino también natural, brillante y dúctil. Un metal precioso debe poseer un alto punto de fusión, una baja reactividad, y lo más importante, no debe ser radiactivo. Igualmente, para valorar a un hombre o a una mujer como preciosos, se precisa un alto nivel de consistencia, una baja reactividad y lo más importante un buen carácter. Según la International Association of Character Cities, Carácter es “la motivación interna para hacer lo correcto cueste lo que cueste.” El carácter es el predictor más seguro de la conducta futura de cualquier persona, y es por eso fundamental conocer el carácter de una persona en procesos como: contratación, selección de socios, e incluso de pareja. El carácter, como el diamante, debe ser pulido y perfeccionado a través de la creación de hábitos que vayan transformando, paso a paso, los defectos de carácter en virtudes. Un ejemplo seria trabajar en convertir impuntualidad en puntualidad, ira en paciencia, pereza en diligencia, y muchas otras (49) cualidades como las sugiere el Instituto de Carácter.

Para reflexionar: El fruto muestra si un árbol está bien cultivado; así, el argumentar revela el carácter del hombre.

Julio César Acuña, Quito Ecuador.

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