miércoles, 14 de noviembre de 2018

Trascender: La misión del Empresario.




La cátedra empresarial en las universidades enseña que se hace empresa para ganar dinero; sin embargo,  la palabra de Dios propone algo diferente y eso ha cambiado la cosmovisión de muchos empresarios. La raíz del cambio está en entender que ganar dinero (aunque no es necesariamente malo), no ha de ser la razón por la que se hace empresa; más bien, es muchas veces la forma de llevar una empresa al fracaso. Usualmente quien hace empresa para ganar dinero lo perderá y si no pierde el dinero, perderá su alma (Mateo 16:26). Luego de perder a su esposa e hijos en los campos de concentración Nazi, el psicólogo y médico psiquiatra Víctor Frankl dijo: “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar a un hermano que sufre, trasciende como ser humano”. La misión de un empresario es trascender, es salir de sí mismo, ir más allá de sus necesidades. Hacer empresa precisa sustentarse en este sentir, el propósito es con las personas, con sus familias y con la sociedad. Significa amar a cada persona que trabaja con nosotros con todo nuestro corazón.  Es preciso entonces levantarnos por encima del dolor, de las preocupaciones y de los afanes para ayudar al prójimo, hacer de sus necesidades nuestras propias necesidades, suprimir las relaciones productivas por relaciones afectivas (Juan 13:34). Trascender o levantarse por encima de algo quiere decir, pasarlo, dejarlo atrás para prestar atención a la gente que trabaja con nosotros, en ese proceso es que se trasciende como persona. Cuando alguien logra pasar por encima de los problemas propios, para atender las necesidades de otros, se convierte en uno que vive para dar y con ello experimenta crecimiento espiritual, y abundancia de paz (Filipenses 4:7). De aquí que trascender no es solo la misión de un empresario, termina siendo su naturaleza espiritual que anhela salir del corazón y convertirse en acciones que transformen vidas.

Para Reflexionar: ¿Ama a las personas más que a la empresa? ¿Más que a sus propias necesidades?

Mauricio Ramírez Malaver. Bogotá- Colombia




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